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González dice tras entrevistarse con Kohl que España estará en el grupo inicial del euro

"Yo creo que España cuenta para la operación de construcción del euro". Así se expresó ayer el ex presidente del Gobierno Felipe González tras entrevistarse en Bonn, durante algo más de dos horas, con el canciller alemán, Helmut Kohl, y con el ex presidente de la Comisión Europea Jacques Delors. González cree que "el canciller tiene buena opinión sobre nuestras posibilidades" de formar parte de la Unión Económica y Monetaria.

, El líder socialista se mostró "sorprendido" por las declaraciones del presidente del Gobierno, José María Aznar, sobre supuestos sectores españoles interesados en poner obstáculos a la entrada de España en el núcleo inicial del euro, futura moneda única europea. González sostiene que España es uno de los países de la UE en los que hay una base social y política más amplia de apoyo al desafío que implica la constitución de la Unión Monetaria."No es oportuno decir que hay fuerzas que se oponen, a no ser que se señalen", manifestó González. "Es respetable que el señor Anguita esté en contra de Maastricht y de la entrada de España en la UEM, y no por eso traiciona ningún interés nacional", añadió.

González y Delors almorzaron durante algo más de dos horas con Helmut Kohl en la cancillería federal para "reflexionar como viejos amigos" sobre Europa y cuestiones relacionadas con la ampliación de la Unión Europea y la creación de una momenda única. "Creo que este desafío se va a cumplir", dijo González.

La primera entrevista de Kohl con González desde que éste dejó la presidencia del Gobierno se produce en un momento especialmente delicado para el canciller alemán. Las altas cifras de desempleo y su inevitable repercusión en el déficit público hacen pensar qué Alemania tendrá muchas dificultades para cumplir con los criterios de convergencia que recoge el Tratado de Maastricht para pasar a la tercera fase de la Unión Monetaria.

Felipe González dio a entender que Kohl se había referido durante el almuerzo a estos problemas económicos "dada la confianza que tiene conmigo y con Delors, desde hace mucho tiempo". "Pero creo", añadió, "que el canciller es biológicamente, además de intelectualmente, optimista".

El propio Kohl reconoció durante la reciente cumbre hispano-alemana que Alemania no estaba en condiciones de dictar a ningún país de la UE ninguna norma especial para formar parte del núcleo fundador del euro. "Alemania tiene que hacer los deberes, como el resto de los países, para alcanzar ese objetivo", señaló Kohl en la conferencia de prensa conjunta con el presidente del Gobierno español, José María Aznar. Kolh respondía así a las alusiones formuladas por medios anglosajones a la necesidad de aparcar las pretensiones de los países mediterráneos -Italia, España, Portugal y Grecia- de estar en núleo inicial de la moneda única. González reconoció haber comentado "de pasada" con Kohl la idea, que no comparte, "pero que tiene argumentos", de que "el euro deberá ser formado por un núcleo muy reducido y con una extraordinaria historia de estabilidad". González expuso al canciller su propia reflexión "más sensata y que apuesta por la consolidación" de una moneda más amplia. "El euro no sólo tiene un valor monetario, sino un valor social y político también. Si hay un euro que representa a 200 o 300 millones de personas, siempre será un euro más fuerte que si representa a la mitad".

No quiso el dirigente socialista responder si Kohl había compartido esta segunda idea sobre la moneda única. "Yo soy muy amigo de Kohl, pero después de tantos años de experiencia política no puedo cometer el error de opinar por mi interlocutor". El líder del PSOE comentó haber visto al responsable del Gobierno alemán "en plenitud". Y para desmentir lo que sobre la precaria salud del canciller ha corrido estos últimos días en Alemania, González dijo que "Kohl está como un tanque, como un tanque alemán, además".

La visita de González fue considerada como "privada" por la cancillería. En el aeropuerto de Bonn-Colonia, desde donde regresó a Madrid vía Barcelona, no había ninguna medida policial especial, ni se había advertido de su presencia, según manifestó el responsable de los servicios de seguridad. González recibió un trato de pasajero normal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de febrero de 1997

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