Huesos y vestidos
, No hay límite para los materiales usados en el arte contemporáneo y, en ocasiones, es su singularidad lo que otorga especial significado a la obra. Arco no es una excepción y este año abundan las obras en las que las esculturas proponen inquietantes juegos conceptuales. Como ejemplo está la obra del chileno Arturo Duclós (Galería Tomás Andreu) con una escultura hecha con huesos humanos. Los huesos, esqueletos y calaveras son parte de la cultura popular mexicana y como tales abundan en las pinturas y esculturas que traen las galerías de este país, sin excluir el propio cartel de Arco.
Pero también, en guiño opuesto al cuerpo descarnado, están los recurrentes trajes y vestidos que, sin querer, ofrecen la réplica plástica a la Pasarela Cibeles, que se desarrolla estos días en el mismo recinto ferial. Los vestidos de la argentina Nicola Costantino (Galería Ruth Benzacar) con cuello de pelo natural y una tela de látex con relieve de tetillas masculinas se han elaborado siguiendo las normas de la alta peletería.
Más voluminosas son las tetas del vestido que propone Ángeles Agrela (Magda Bellotti), o la gran capa roja de Marilia María Mira (Galería Monumental). Sofía Jack (Galería Fúcares) prefiere hacer un cuerpo humano sólo con cremalleras y Maribel Doménech (Galería Punto) une a dos personas con un traje tejido con cable eléctrico. Los arquitectos Diller y Sofidio proponen un arte del planchado en 3D con camisas plegadas.
Visitantes discretos
Los itinerarios temáticos por la feria -en la que EL PAÍS cuenta con dos stands: uno de El País Semanal (revista que dedica su próximo número a José María Sicilia) con obra de Eduardo Chillida, y otro del suplemento cultural Babelia (que distribuye gratuitamente un número especial) con fotomontajes de Terry Braunstein- podrían ser muchos, pero no sólo las obras disfrazan significados y transgreden apariencias. En estos días circula por los pasillos de Arco un público discreto que completa el triángulo del mercado del arte: artista, galería y coleccionista. Arco ha invitado a más de medio centenar de coleccionistas internacionales, además de los cerca de 500 coleccionistas españoles y veinte directores de museos que se pasean estos días por la feria.El coleccionismo es quizá el tema más enfatizado en este encuentro de galerías, y para eso hay que dar el ejemplo. La Fundación Arco tiene previsto invertir el 10% de la recaudación de la feria en obras de arte, y ha designado al holandés Jean Debbaut, director del Van Abbemuseum de Einbdhoven, como responsable de las adquisiciones.
Quienes también tienen previsto invertir en Arco este año son la Fundación Coca Cola, (20 millones), la Consejería de Cultura de Cantabria (10 millones), Prosegur (3,5 millones), el Museo de Bellas Artes de Álava (cerca de 15 millones) y el Ayuntamiento de Madrid (de 5 a 8 millones).


























































