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Jiménez-Landi culmina su obra sobre la Institución Libre de Enseñanza

"La guerra civil fue el fracaso de la Institución Libre de Enseñanza", dijo ayer el historiador Vicente Cacho Viu en la presentación de la obra La Institución Libre de Enseñanza y su ambiente, de Antonio Jiménez-Landi, que se celebró en la Residencia de Estudiantes de Madrid con la asistencia de la ministra de Educación y Cultura, Esperanza Aguirre. "Sin embargo, forjó unos fondos liberales que finalmente han fructificado", añadió el historiador. Este estudio, que recoge lo. que la ministra de Cultura calificó como "un capítulo importantísimo de la historia de España", consta de cuatro volúmenes, se basa en una documentación exhaustiva y se considera como la obra definitiva sobre el tema.La Institución Libre de Enseñanza y su ambiente es la crónica, "exhaustiva, laboriosa y extraordinariamente minuciosa", como dijo el rector de la Universidad Complutense, Rafael Pujol, de los 63 años de este organismo. Su autor, Antonio Jiménez Landi, de 87 años, ha dedicado más de 20 al estudio de la institución, de la que fue alumno. Para el historiador Vicente Cacho Viu, la obra une a un gran rigor histórico "el enorme interés de un testimonio directo". Jiménez Landi "es un buen ejemplo de Quijote intelectual", opinó el también historiador Juan Marichal.

En esta edición, a cargo de la editorial Complutense y en la que han colaborado el Ministerio de Educación y Cultura y varias universidades, se recoge y actualizan los dos volúmenes sobre los orígenes y los primeros años de la institución de Jiménez Landi, actualmente agotados, y se añaden otros dos nuevos dedicados a las etapas de plenitud y expansión del proyecto institucionalista. La obra contiene la correspondencia de los principales protagonistas, fotografías, facsímiles e ilustraciones.

Pionera

Fundada en 1876 por Francisco Giner de los Ríos como centro privado que propugnaba una profunda renovación de la educación, la institución fue pionera, por ejemplo, en la implantación de la coeducación, las excursiones pedagógicas y la práctica habitual de actividades deportivas; esto es "empezar a crear gente activa y libre desde la infancia", resumió el historiador Santos Juliá. "Quiso inculcar", escribe Jiménez-Landi, "ideas de neutralidad y de transigencia en aquellos puntos en los que los españoles se mostraban irreconciliablemente divididos".El influjo de la Institución Libre de Enseñanza recorre las tres primeras décadas de este siglo. La renovación cultural y social impulsada por los institucionalistas se hace patente en la Junta de Ampliación de Estudios, que favoreció el intercambio cultural con el resto del mundo, el Instituto Escuela o la Residencia de Estudiantes, cuyo director, José García Velasco, es actualmente el secretario de la institución. La institución fue tachada de revolucionaria y atea por mantenerse "ajena a todo espíritu de comunión religiosa, escuela filosófica o partido político", y finalmente disuelta durante la guerra civil española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de enero de 1997