Ir al contenido
_
_
_
_
Editorial:
Editorial

De tumbo en tumbo

LA SEPARACIÓN de sus cargos internos y petición de renuncia a los públicos del senador y diputado autonómico Carlos Piquer supone la caída del cuarto pilar que durante años sostuvo al PSOE de Aragón. La evidencia de que Piquer pagó con la tarjeta de crédito que utilizaba como portavoz del grupo parlamentario en las Cortes de Aragón los gastos de una juerga en un prostíbulo ha desencadenado este nuevo episodio del proceso de autodestrucción del PSOE en la tierra de Luis Roldán.Roldán, entonces concejal de Zaragoza, y José Marco, también obligado a dimitir, se disputaron en un momento dado el apoyo de las bases locales, ante la expectación de una dirección nacional del PSOE dividida entre felipistas y guerristas. Hubo un pacto entre el guerrista Marco, entonces presidente de la Diputación, y el ex alcalde zaragozano Antonio González Tríviño -el tercer pilar-, que acabó como el rosario de la aurora. Marco, que fue presidente del Gobierno de Aragón mediante un pacto con un tránsfuga del PP, fue obligado a dimitir hace dos años. Triviño, que abandonó el PSOE antes de que lo expulsaran, fue amonestado por intentar beneficiarse del Parlamento Europeo aumentando en varios miles de kilómetros las dietas de desplazamiento, so pretexto de un cambio de residencia a Canarias.

El cuarto jinete, Carlos Píquer, era el populista del grupo. Su adaptabilidad le hizo sobrevivir en medio de la batalla, pactando con unos y otros y beneficiándose de su popularidad en unas bases que valoraban más su dedicación a las agrupaciones locales que sus inclinaciones privadas. Nadie le acusa directamente de ningún delito, pero utilizar la tarjeta de crédito asociada a un cargo institucional para pagarse juergas es más de lo que cualquier partido puede tolerar. Se resiste a dejar su escaño de senador porque no quiere renunciar al aforamiento en el caso en que sea procesado. Dado que lo que se investiga es una trama de supuesta corrupción policial relacionada con la prostitución y el tráfico de drogas, es difícil imaginar un uso más perverso de ese privilegio. Aragón se ha convertido para el PSOE en un escaparate de lo peor de su pasado. Queda por saber si las claves de lucha interna volverán a imperar a la hora' de meter la basura bajo la alfombra.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_