Mandela firma la Constitución de la nueva Suráfrica democrática

El presidente surafricano, Nelson Mandela, firmó ayer la nueva Constitución de Suráfrica bajo la aclamación de miles de personas que se congregaron en el estadio Sharpeville de Johanesburgo para celebrar la muerte oficial del arsenal legislativo del apartheid. "Aquellos que han construido su libertad a través de la dominación de los demás han sido condenados finalmente a un fracaso innoble", declaró Mandela después de haber parafraseado la nueva ley fundamental que pone fin al periodo de transición democrática abierto en 1990 con su salida de la cárcel.

"Ahora nos hace falta concretar la visión inscrita en esta Constitución, y sobre todo trabajar para que no haya gente sin vivienda, analfabetismo, hambre y enfermedad", declaró el jefe del Estado, vestido con su habitual gran camisa africana.

Con un aire de gran tranquilidad, Mandela inauguró la ceremonia con un baile bajo el sol abrasador, lo que desbordó la alegría, de las 15.000 personas reunidas en el estadio Sharpeville. Situado en el sur industrial de Johanesburgo, esta ciudad negra sin atractivos se convirtió en un símbolo de la opresión racista en marzo de 1960, cuando la policía abrió fuego sobre una masa de manifestantes pacíficos y causó al menos 69 muertos.

"Las calles estaban bañadas de sangre", recuerda Abdul Maseru, uno de los supervivientes de aquel tiroteo, mientras Mandela inaugura un monumento en el centro de la ciudad en recuerdo de la matanza.

"Fin de una época"

La firma de la nueva Constitución "marca el fin de un época y el cominezo de una nueva era. Es el fin de una lucha de 350 años por la unidad nacional", declaró Cyril Ramaphosa, presidente de la Asamblea Constituyente, antes de presentar el texto cubierto por cuero azul a la firma de Mandela.La ley, aprobada en octubre, después de dos años de negociaciones, abre una nueva página en la historia surafricana, al ratificar la desaparición del Gobierno de coalición formado después de las primeras elecciones multirraciales que llevaron al poder al Congreso Nacional Africano (ANC).

Después de haber intentado en vano presentar un régimen multipartidista en la nueva Constitución, el Partido Nacional (NP, en el poder antes de 1994) abandonó la coalición gubernamental en julio para entrar en, la oposición.

"Ahora que los problemas constitucionales están resueltos, debemos trabajar en la búsqueda de un milagro económico y para ganar la guerra contra la pobreza", declaró a la prensa Frederick De Klerk, ex presidente y jefe del NP, antes de ocupar su plaza entre los invitados. Tras él, sobriamente vestida en negro y oro, Winnie, la ex esposa del jefe del Estado, hizo una entrada muy aplaudida antes de unirse a los altos cargos del ANC.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de diciembre de 1996.

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