Aznar obtiene en Londres el pleno respaldo de Major en el conflicto con el régimen cubano

El presidente del Gobierno, José María Aznar, recibió ayer en Londres el respaldo total del primer ministro británico, el conservador John Major, en el conflicto diplomático que mantiene con Cuba. "Apoyamos de todo corazón la posición española. No creemos que la forma en que los cubanos trataron al embajador español sea una forma tolerable de conducta" añadió Major, que acompañó a Aznar en una breve declaración ante el número 10 de Downing Street. Aznar, por su parte, hizo un elogio de la prudencia sin renunciar a sus metáforas ajedrecísticas: "He dado instrucciones de que se mantenga una absoluta calma" Y añadió: "No es bueno pegar patadas en la mesa y quebrar las piezas que hay encima".

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La primera visita oficial de Aznar a Londres en calidad de presidente del Gobierno español se circunscribió a un encuentro-almuerzo con John Major, en su residencia oficial de Downing Street, y a una breve entrevista con el jefe de la oposición, el laborista Tony Blair, celebrada, en la embajada española.José María Aznar y John Major comparecieron ante los periodistas británicos y españoles a la entrada de la residencia del primer ministro y en un tono de absoluta sintonía pese a los dos serios contenciosos que tienen planteados España y el Reino Unido: la eterna cuestión de Gibraltar y la más reciente disputa pesquera.

Pero, por supuesto, fue Cuba el asunto que centró la máxima atención de los periodistas. El primer ministro del Reino Unido dejó clara la actitud británica. "No creemos que la forma en que los cubanos trataron al embajador español sea una forma tolerable de conducta", dijo para recalcar con rotundidad que el apoyo británico a la posición española es "de pleno corazón".

El Reino Unido ha mantenido en el seno de la Unión Europea una posición respecto a Cuba más dura, incluso, que la del Gobierno de Aznar, por lo que no ha sorprendido el apoyo de Major a la determinación española.

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Tono conciliador

El ministro británico de Asuntos Exteriores, Malcolm Rifkind, también hizo saber que "lamentaba" la decisión de Cuba de retirar el plácet a la persona designada para representar el Gobierno español ante el régimen de Fidel Castro. "Estamos trabajando con España y con los otros socios europeos para conseguir una posición común sobre Cuba que pondrá el acento en la necesidad de una democracia y de reformas en Cuba", afirmó un portavoz del ministerio.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, se mostró conciliador y partidario de mantener la más absoluta calma.

"La calma es fundamental en el terreno diplomático. Yo la, recomiendo y me la recomiendo a mí mismo. Por eso la practico", afirmó Aznar, quien recalcó la unanimidad alcanzada en la Unión Europea frente a Cuba.

"Me complace que se haya llegado a una posición común en la UE. Estamos dispuestos a la cooperación y al diálogo, del mismo modo que esperamos que se avance en el tema de la democratización y los derechos humanos".

Unidad de la UE

A preguntas de los periodistas sobre si espera un mensaje concreto a Cuba desde Dublín, donde el mes próximo se celebra la cumbre de jefes de Gobierno de los Quince, Aznar volvió a invocar la unidad de la comunidad y marcó las diferencias de la política europea o de los países iberoamericanos respecto a la de Estados Unidos.

"Tanto, en el ámbito europeo como en el latinoamericano existe un amplio acuerdo en relación con Cuba, y esto incluye el tratamiento contrario a la ley Helms-Burton o el embargo [de Estados Unidos] a Cuba, sobre lo cual todos los países europeos hemos votado por primera vez en contra en la Asamblea General de las Naciones Unidas".

Aznar abordó con Mayor los principales temas de la agenda europea como el proceso hacia la moneda única o los trabajos de la Conferencia Intergubernamental (CIG) para la revisión del Tratado de Maastricht y la reforma de la OTAN.

En un momento de la jornada, Aznar no pudo eludir las preguntas de los periodistas españoles que querían conocer el criterio del presidente del Gobierno sobre los últimos sondeos de opinión negativos para su partido. "No tienen importancia", dijo antes de desaparecer por la puerta del vestíbulo de la embajada española en Londres.

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