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Sobreviven 52 de los 175 ocupantes de un avión etíope que cayo al mar tras ser secuestrado

Un avión de las líneas aéreas etíopes cayó ayer al mar por falta de combustible después de haber sido secuestrado. Al parecer, los piratas pretendían desviar el Boeing 767 a la isla Mauricio, pero, tras casi cuatro horas de infructuosas negociaciones, el avión se precipitó al mar cuando pretendía realizar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Moroni, a capital de Comoras. De las 175 personas que se encontraban a bordo, al menos 52 -entre ellas los dos secuestradores y el piloto fueron rescatadas con vida. Algunos de los supervivientes alcanzaron a nado la playa de Mitsaumiuti, en la isla de Gran Comora.

"Dábamos vueltas y vueltas, y más vueltas y vueltas porque los terroristas querían discutir con las autoridades etíopes y no teníamos combustible", declaró uno de los supervivientes. Según éste, los piratas eran sólo dos y no 11 como en un primer momento señaló la radio israelí, uno de cuyos empleados, un radioaficionado, captó una emisora de Gran Comora.La gendarmería de Gran Comora detuvo a los dos supuestos secuestradores. Según fuentes de las líneas aéreas etíopes, presumiblemente los piratas proceden de Bombay y se encontraban en tránsito en el aeropuerto de Addis Abeba, donde abordaron el avión con destino a Nairobi.

El vuelo ET 961 de Addis Abeba a Abiyán, con escalas en Nairobi, Brazzaville y Lagos, fue desviado de su ruta hacia las 11,30 hora local (9,30 en la España peninsular), después de haber penetrado en el espacio aéreo keniata. Anoche seguían sin conocerse los móviles de la acción, aunque los primeros informes señalaron que los piratas pretendían viajar a Australia, con una escala en isla Mauricio (situada en el sur del océano Indico), tal vez para reponer combustible. "Sabemos muy poco de sus demandas", reconoció Ahmed Kellow, representante de Ethiopian Airlines en Las Comoras.

La televisión estatal mauricia señaló que los secuestradores solicitaron aterrizar a las autoridades del país y que el aeropuerto de esa isla fue Puesto en estado de máxima alerta. Sin embargo, no informó sobre si se había concedido o no autorización al vuelo ET 961 para que tomase tierra.

Fuentes de Ethiopian Airlines en la capital de Tanzania, Dar es Salam, señalaron que se pusieron en contacto con el Boeing 767 secuestrado hacia las tres de la tarde locales. "La torre de control se puso en contacto con el avión pero sólo durante unos cinco minutos, después se cortó. En ese momento, el aparato se encontraba en los alrededores de la costa de Dar es Salam".

"El aparato cayó hacia las tres y veinte de la tarde", declaró Chakira Maamoune, funcionario del aeropuerto de la capital comorana. "Puedo confirmar", continuó", que el avión no entró en contacto con el control de tráfico aéreo de Moroni".

El Ministerio de Exteriores comorano creó una célula de crisis para informar sobre el accidente, ya que, según las primeras estimaciones, los pasajeros eran de múltiples nacionalidades. El Departamento de Estado norteamericano indicó que un equipo del 17131 víajó ayer mismo a Moroni: "Puesto que en el avión había norteamericanos se considera un crimen según las leyes norteamericanas", declaró un portavoz, sin dar más detalles. Entre los que lograron salir ilesos se encuentran dos empleados de la Embajada italiana en Addis Abeba y un tercer italiano está hospitalizado. También se salvó el piloto y otro miembro de la tripulación del aparato.

El Gobierno israelí indicó que viajaban en ese vuelo ocho israelíes, que anoche permanecían en paradero desconocido y también envió su propio equipo de investigación, aunque anoche se encontraba a la espera de la autorización de entrada de Moroni, ya que no mantiene relaciones diplomáticas con Las Comoras. El mal tiempo dificultó las tareas de rescate y retrasó la recuperación de los cuerpos. A pesar de que el avión sólo cayó a unos centenares de metros de la playa, fue necesario suspender las labores de rescate al caer la noche debido al fuerte oleaje. Sólo se sacaron del mar un centenar de cadáveres.

Las víctimas, cubiertas con sábanas blancas, fueron colocadas en fila en el salón del conferencias del hotel Galawa, situado en la playa de Mitsaumiuti, frente a cuyas ventanas cayó el Boeing 767. "Vimos al avión descender y descencer hacia el hotel y justo enfrente de la playa cayó al agua y se partió en dos", declaró Frederick Chretien, director del Galawa.

Heridos graves

Chretien indicó que un grupo de 20 médicos franceses que se hospeda en el hotel se unió de ínmediato a los equipos oficiales de rescate. Algunos de los supervivientes se encuentran gravemente heridos y el Gobierno de Comoras ha pedido donaciones de sangre a sus ciudadanos.

La parte delantera del fuselage permaneció flotando durante toda la tarde, sin embargo, la parte trasera del avión se sumergió de inmediato. El portavoz de Ethiopian Airlines indicó que hoy se hará pública la lista definitiva de los pasajeros que abordaron el ET 961. Fuentes no oficiales indicaron que de los 163 pasajeros, 47 eran extranjeros de 21 países distintos, la mayoría europeos. Los demás, al igual que la tripulación, eran de nacionalidad etíope.

El presidente de Etiopía, Negaso Gidada, expresó por televisión sus condolencias a las familias de las víctimas e indicó que el accidente se debió a "una acción criminal de terroristas cuya identidad y nacionalidad están aún por. determinar". Ethiopian Airlines es la única línea aérea que cruza África de un extremo a otro y cuenta con una de las mejores estadísticas de seguridad entre las aerolíneas africanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de noviembre de 1996

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