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Tusquets rompe con José Luis Núñez por la destrucción de una glorieta

El arquitecto dice que es "la última falta de respeto" que soporta

La demolición de una glorieta por orden del promotor inmobiliario y presidente del Barcelona, José Luis Núñez, ha provocado la ruptura entre éste y el arquitecto y diseñador óscar Tusquets, que considera este hecho como "la última falta de respeto" que está dispuesto a soportan Núñez ordenó la demolición sin consultar con Tusquets, informa el arquitecto, en cuya opinión la glorieta -una pérgola que había diseñado para albergar el restaurante Azulete- tenía gran valor artístico y, fue distinguida con un premio FAD de artes decorativas en 1983. Núñez no se da por aludido y dijo ayer que él no ha roto con el estudio de Tusquets.

"La empresa Núñez y Navarro nos vino a buscar un día porque en el palco del Barça el alcalde [Pasqual Maragall] le dijo a José Luis Núñez que era una pena que sus edificios en Barcelona fueran tan feos", recuerda óscar Tusquets. "Los técnicos del Ayuntamiento le hicieron una lista de 20 arquitectos recomendables y Núñez escogió a Carlos Ferrater y a mí. Con Ferrater consiguieron hacer una obra y media, y eso que es una persona muy dialogante. Yo he aguantado más. Considero que he sido muy paciente. En el desafío, que estaba dentro de las cosas que me divierten, había un equilibrio que se ha roto".El arquitecto y diseñador, Premio Nacional de Diseño 1988, asegura que con José Luis Núñoz "es muy difícil enfadarse porque nunca te levanta la voz, nunca parece autoritario y, sin embargo, va tomando decisiones sin consultar, diciendo medias verdades". Tusquets insiste en su necesidad de anunciar claramente su ruptura con Núñez, con la que abandona una docena de edificios, "cinco en construcción y otros en proyecto, viviendas y oficinas casi todas en el Ensanche", dice. "Hemos aguantado ocho años y realizado 20 proyectos para Núñez y Navarro, de los cuales soy totalmente responsable -en el proyecto y la dirección de obra- sólo de cinco".

" Empecé a colaborar con ellos sabiendo la dificultad de trabajar con un promotor que ha ganado tantísimo dinero sin recurrir a arquitectos de prestigio. Prácticamente no había trabajado con ninguno", argumenta Tusquets. "Pensé que con el tiempo podría convencerle y el resultado es que ahora tenemos menos autoridad que hace ocho anos. Había conseguido algo, y por eso continuaba, pero era bien poco y creo que no compensa. A mí el diálogo con el mercado me interesa, estoy abierto, pero a lo que no estoy abierto es a someterme al mercado".

La ruptura se ha consumado a raíz "de un proyecto muy delicado en Barcelona", dice Tusquets respecto a la demolición de tres pequeños chalés en un solar en la Vía Augusta con Doctor Roux para construir un edificio de oficinas. "Incluso intervine en la polémica ciudadana diciendo que se podían derribar porque consideré que tenían poco interés arquitectónico. Hice un proyecto de oficinas y, por su importancia en el paisaje urbano, hemos continuado dedicándonos a la dirección de las obras sin cobrarlo. En este solar había una glorieta de cristal que habíamos proyectado para un restaurante que se llamaba Azulete. Decidimos mantenerla convirtiéndola en una pérgola. Hace unos días, sin decirme nada, la derribó. Ha sido la última falta de respeto para nuestro trabajo. No tengo ningún rencor y, sin animadversión, quiero cortar y quiero que la ciudad se entere".

Una pérgola "muy bonita"

Tusquets había decidido convertir la glorieta en un elemento de jardinería. "El Ayuntamiento nos dio el permiso para reformar el proyecto., pero Núñez dijo que no le acababa de gustar. Me en teré de que la iba a tirar, le envié una carta diciendo que se lo re plantease pero no sirvió de nada. Era muy bonita y me ha dolido su manera de actuar". Un portavoz de Núñez y Navarro dijo ayer que esta firma, "que trabaja con 40 estudios de arquitectura, no considera en ab soluto haber roto relaciones con el estudio de Tusquets [Tusquets, Díaz & Assoc.]". Reconoció que hubo "un pequeño conflicto" con una glorieta de una obra de la Vía Augusta, "de la que el pro pio Tusquets, cuando hizo el proyecto, no contemplaba su mantenimiento". El portavoz añadió que la firma intentó salvar la glorieta "aunque estaba fuera del permiso de obras". "Ante las quejas de los vecinos, que temían por los ruidos y llegaron a denunciar la posibilidad del mantenimiento de la pérgola, se decidió retirar la", concluyó.

Como Cruyff

"Lo que le molestaba de Cruyff es que tenía un proyecto, y Núñez desconfía de la gente que tenga proyectos propios", asegura Óscar Tusquets relacionando futbolísticamente su propio conflicto con el promotor inmobiliario y presidente del Fútbol Club Barcelona, José Luis Núñez.Tusquets, de 55 años, arquitecto, diseñador de objetos y muebles, pintor y ex editor -dio su apellido a la editorial que dirige su primera mujer, Beatriz de Moura-, es uno de los animadores de la vida cultural barcelonesa, y a sus actividades profesionales une la de escritor, con un libro de ensayos recopilatorio titulado Más que discutible.

Entre sus obras como diseñador figuran las sillas, Varius, y como arquitecto es autor de la remodelación del Palau de la Música Catalana, el Auditorio de Las Palmas (en construcción) y un conjunto de viviendas en la Villa Olímpica de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de noviembre de 1996

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