A medio gas
La situación de precariedad que en estos momentos impera en el terreno operístico en Barcelona y Madrid ha propiciado que Sevilla adquiera un protagonismo lírico, hace unos años insoflable. Tiene dos buenas razones: el mejor escenario en estos momentos de España y un público admirable.Inaugurar con Falstaff es todo un detalle de valentía. La partitura se las trae y el movimiento escénico es más complicado de lo que parece si quiere ser fiel a la música. La genial última ópera de Verdi ha experimeritado un renacimiento en las dos últimas décadas, que incluso se ha notado en España. Des pués de aquel mágico Falstaff de 1983 en La Zarzuela con Pons, Lorengar, Ros Marbá y Pasqual, en los tres últimos años se han programado representaciones en Bilbao, Madrid y ahora en Sevilla.
Lluís Pasqual lleva enganchado a Falstaff desde 1983. El que ahora ha dirigido en Sevilla procede de La Monnaine de Bruselas y cuenta con escenograíia de Fabiá Puigserver. No mejora el original madrileño. Es más estilizado y distante en el apartado visual, y en la dirección de cantantes-aptores solamente en el protagonista hay una creación teatral. Pasqual brilla especialmente en el tercer acto, con un primer cuadro magnífico en, ritmo y adaptación, de los personajes a las situaciones, y un segundo en que hay. que destacar la luz, el clima de mascarada popular y los movimientos de masas.
Una de las grandes bazas del Teatro de la. Maestranza es la Sinfónica de Sevilla, orquesta vibrante como pocas. En Falstaff no han dado la talla. No es que haya sido un naufragio, pero la realización ha estado baja de tono, apagada, incluso aburrida, sin que la gracia chispeante de la partitura haya. salido a flote , con el nervio vitalidad que necesita. El director previsto, Alain Lombard, tuvo desavenencias con la orquesta y se marchó, amparandose en un lumbago. Al que le ha sustituido, Janos Acs la obra le sobrepasa por todos los, lados, aunque hay que señalar que ha tenido pocos días de ensayos. Lo trágico es que orquestal mente Verdi no ha aparecido por ningún sitio. ¡Qué diferencia de idioma con el Rigoletto que dirigió Gandolfi el pasado febrero!
Simone Alaimo debutaba en el papel de Falstaff. Su procedencia belcantista le favorece. Los acentos humanistas del personaje están bien matizados por el timbre y el fraseo. Fue el gran triunfador de la noche. El resto del reparto vocal es solvente, dentro de lo que hay hoy, apreciándose cierto desequilibrio en la pareja Nanetta-Fenton, con la muy eplaudida Patricia Pace a considerable distancia del tenor Maurició Comencini. Se notó cierto agarrotamiento colectivo en los cantantes, y, en conjunto, la representación se desarrolló a medio gas. Fue una lástima. Con los mismos protagonistas, podía haber sido una noche para el recuerdo. No ha sido así. Sería oportuno que el equipo del teatro sacase sus conclusiones.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Feijóo acepta enviar a la jueza sus mensajes con Mazón el día de la dana
Lotería Nacional: sorteo del jueves 1 de enero
La Nochevieja de los famosos: Elsa Pataky y Chris Hemsworth en un barco o el resumen del año de David Beckham sin su hijo Brooklyn
Dormir mejor como propósito de año nuevo: “La ansiedad y el drama no favorecen el sueño. Así que desconecta las aplicaciones de sueño”
Lo más visto
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































