Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El modelo de Industria reducirá en un 22% el beneficio de las eléctricas entre 1997 y 1998

La reducción de tarifas prevista por Industria supondrá una caída de los beneficios de las compañías eléctricas del 22% en los dos próximos años. El recibo de la luz, que en 1997 bajará un 3% de promedio, habrá descendido un 5% al finalizar 1998. Industria diseña un sistema eléctrico nacional inspirado en el modelo del Reino Unido, el más competitivo de la UE, según el Gobierno. El esquema tiene dos ejes: la competencia entre los generadores -básicamente entre ENDESA e Iberdrola- y la racionalidad territorial de las distribuidoras como Sevillana, ENHER, E. Reunidas, Viesgo y otras.

Las reformas introducidas por el Gobierno alcanzarán su madurez en 1998, según el calendario facilitado por Industria. Es decir, 1997 y 1998 son, por tanto, los dos años claves que anteceden a una etapa de mayor competencia. Partiendo de que el sistema quiere abaratar el precio de la electricidad, Industria se propone acercarse al modelo del Reino Unido, donde la electricidad es un 15% más barata que en España.Pese a que otros países competidores, como Francia y Alemania, pagan la energía sólo un poco más barata que España, Josep Piqué rastrea la quimera británica del 15%. Para ello ha fijado dos frentes. En primer lugar, que las empresas bajen sus precios un 5% en los dos próximos años, contando con que el impacto sea soportado por el estrechamiento de los márgenes ordinarios de las compañías. Paralelamente, Industria quiere restar el otro 10% recortando las llamadas externalidades o sobrecostes incluidos en la tarifa, como la subvención del carbón o el pago de la moratoria nuclear.

Viabilidad de Fenosa

Este 5% del precio de la electricidad que deben reducir las compañías representa 100.000 millones de pesetas menos de ingresos para el sector. Ello equivale a una caída de los beneficios brutos del 22% para el conjunto de las empresas en el periodo 1997-1998. Este impacto dificulta mucho la viabilidad de las compañías seriamente endeudadas, como Unión Fenosa, con un pasivo superior al billón de pesetas, o Fecsa, con 450.000 millones de deuda, aunque el futuro de esta última se despeja con la OPA de ENDESA. El retraso en la realización de esta última operación en semana y media, tras apuntar sus intenciones, ha ocasionado que ENDESA (66% en manos del Estado) tenga que pagar 26.400 millones mas, por la subida de las acciones.En el escenario de convergencia de la UE, con tipos de interés a la baja, las compañías españolas, que tienen una deuda a largo plazo de 2,3 billones de pesetas, estiman reducir sus costes financieros en unos 200 puntos básicos, equivalentes al 2% en los tipos que pagan las tesorerías de las eléctricas. Este pronóstico supone un ahorro en gastos financieros de 46.000 millones de pesetas anuales y, en consecuencia, el impacto final sobre las cuentas de las empresas disminuiría hasta los 54.000 millones. Esta última cifra palía el efecto de la disminución de ingresos y sitúa el la bajada del beneficio de las eléctricas sólo en el 12%, según los cálculos de la firma Ahorro Corporación, utilizados por el ministerio y por las empresas como referencia. En resumen, la viabilidad de la reforma eléctrica depende, por tanto, de que sigan bajando los tipos de interés. La competencia entre empresas generadoras afectará básicamente a las compañías que producen con altos costes, como ENDESA, Hidrocantábrico y Fecsa. Por el contrario, las empresas principalmente distribuidoras como Sevillana, ENHER y Eléctricas Reunidas (ERZ), saldrán beneficiadas. Por su parte, Iberdrola, Fenosa y Viesgo componen un grupo intermedio con relativo equilibrio entre producción y distribución.

Aunque muy sintéticamente, la descripción anterior revela que la compra de Sevillana y Fecsa contribuye a compensar la mezcla entre producción y distribución de ENDESA. Para justificar la operación, que los privados consideran una paradoja liberal-intervencionista, Piqué advierte que él atendió la petición de ENDESA para comprar Sevillana y Fecsa. Además, el ministro ha dejado claro que las OPA sólo tienen sentido con el calendario privatizador muy atado. En esta política de palo y zanahoria para el resto de los competidores, las compañías privadas como Iberdrola piensan que pueden salir perdiendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de octubre de 1996

Más información

  • Piqué quiere que el recibo de la luz baje un 5% en los dos próximos años