CONFLICTO EN PALESTINA

La Casa Blanca niega que Netanyahu haya sido el vencedor de la cumbre

El Gobierno de EE UU negó ayer que Israel fuese el vencedor de la cumbre de Washington y exhortó a israelíes y palestinos a hacer esfuerzos para obtener resultados en las negociaciones que comenzarán el domingo en Erez. El secretario de Estado norteamericano, Warren Christopher, declaró que los dos días de conversaciones en está capital han servido para detener la violencia en Cisjordania y Gaza, y añadió que, en ese sentido, "todos pueden ser considerados como triunfadores" de esta reunión.

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Christopher trataba de salir así al paso de la interpretación de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, consiguió imponer su criterio en la cumbre. Netanyahu fue quien con más optimismo se expresó después de los dos días de reuniones ya que, al fin y al cabo, su plan original, que era el de volver a negociar los acuerdos que ya habían sido firmados, no fue variado con el resultado de esta cumbre.La delegación palestina, en cambio, se quejó antes de abandonar Washington de que ninguna de sus demandas habían sido atendidas y de que la máxima prioridad seguía siendo la aplicación de los acuerdos de Oslo.

Warren Christopher declaró ayer que, en efecto, "es necesario que se vean algunos resultados de las negociaciones" que empezarán el domingo. Pero consideró que la cumbre ha servido para sustituir los enfrentamientos de la pasada semana por un clima de mayor entendimiento y confianza entre los máximos líderes de ambas partes.

Más que un aumento de la confianza mutua, lo que otros analistas destacaban ayer como una victoria para Arafat es que Netanyahu ha visto claramente que el presidente de la Autoridad Palestina es su único e imprescindible interlocutor para llevar la paz a Oriente Próximo.

Desde su llegada al poder, el primer ministro israelí había sido receloso de la figura de Arafat, con quien se negó a conversar por varias semanas. Cuando la violencia estalló en Cisjordania, el primer líder árabe a quien llamó Netanyahu fue el presidente egipcio, Hosni Mubarak, no Arafat.

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El apretón de manos que Netanyahu y Arafat se dieron en la puerta de la Casa Blanca el miércoles -por iniciativa del dirigente israelí- es la confirmación de que Netanyahu ha aceptado a Arafat como su interlocutor. Así lo reconoció el propio primer ministro en varias entrevistas esa noche a las cadenas de televisión norteamericanas. "Arafat representa a los palestinos y, por tanto, es mi contraparte", declaró Netanyahu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 03 de octubre de 1996.

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