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44 FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

"Pasolini fue el úItimo profeta que tuvimos los italianos",.

Pérdida de identidad,Lejos de su país, Bertolucci descubrió que Pasolini "ha sido el último profeta que hemos tenido los italianos". "En sus últimos escritos antes. de morir,- Pasolini había entendido todo lo que iba a suceder después en Italia, que se resume en la pérdida de nuestra identidad cultural, debida en parte a esa especie de masificación que provoca la televisión. Italia como unidad es muy joven, data de 1861 y hasta hace 20 anos era un país con muchas y pequeñas identidades culturales. No nos hemos dado cuenta de que estas pequeñas culturas locales eran un gran tesoro para nuestro país. Me aterra que des, aparezcan estas diferentes, culturas en brazos de una gran mono cultura".

La juventud y la virginidad son dos obsesiones recientes de Bertolucci, que ha plasmado en Belleza robada. "Hoy la juventud es bella pero no provocativa. Ha debido ocurrir algo hormonal. Los jóvenes de hoy no tienen ganas de cambiar el mundo, como nosotros. En los últimos años ha habido como una interrupción de la continuidad histórica. Los jóvenes no saben nada del pasado, viven únicamente en el presente. No sé si es bueno o malo, pero estamos viviendo el final del espíritu transgresivo de la juventud. Estoy muy sorprendido de ver que los jóvenes de 23 y 24 años viven todavía con sus padres y amigos míos están preocupados por ello", dice el realizador de la mítica Novecento.

En esta desaparición del colectivismo y el triunfo del individualismo es donde sitúa Bernardo Bertolucci la curiosa idea que tiene sobre la virginidad. "Hay mucha más libertad y, sin embargo, veo que últimamente hay como una vuelta a una forma neorromántica", afirma el cineasta. "A los jóvenes les han robado los valores de la utopía y su identidad sexual se ha convertido en algo muy importante para ellos. Nosotros queríamos liberarnos de la virginidad porque entendíamos que era un impedimento a nuestra libertad, en cambio los jóvenes se lo piensan más por dos razones: la primera la provoca el miedo ante la peste moderna, que es el sida, y la segunda, que el poseer su propia identidad sexual, en la época del gran individualismo, se ha convertido en un pequeño capital, en un pequeño tesoro".

El 68

Y como Bertolucci se siente un poco culpable de que su generación no haya sido capaz de transmitir el conocimiento vivido -"¿Nostalgia?, ¿quién lo sabe? Igual sí"- está pensando en rodar un filme sobre el 68 para que los jóvenes descubran esos años míticos. "Quiero ver cómo reaccionan, cómo nos . juzgan", señala.

Sabe que no es cineasta de consenso -las críticas demoledoras y las pasiones que levanta ahí están-, pero confiesa que está acostumbrado a ello y que lo acepta. O es un excelente actor o, al menos, cuando lo dice, parece sincero. "Todos mis filmes, desde el primero hasta el último, han sido muy criticados. Toda mi vida me ha acompañado la crítica, quizá porque el consenso general me da miedo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de septiembre de 1996

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