Cartas al director
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Sanidad y rentabilidad

El pasado 30 de agosto sufrí un accidente doméstico al caer desde lo alto de una escalera, a consecuencia del cual tuve varias pequeñas lesiones, afortunadamente sin importancia. Sin embargo, eso no lo sabía en el momento en que recuperé el conocimiento y me vi sangrando por la cabeza. Aturdida y asustada me trasladé al Servicio de Urgencias General del hospital Gregorio Marañón, de Madrid, donde fui magníficamente atendida, tanto médica como personalmente. En las aproximadamente tres horas que permanecí allí, se me efectuaron radiografías de cráneo y codo, escáner, sutura del cuero cabelludo, tratamiento antitetánico y visita a traumatólogo, todo ello con un trato amable y una sonrisa por parte de la totalidad del personal que me atendió. Quisiera agradecer ese trato.Y pasado el susto, ya más serena, y ante la ola de privatizaciones que nos invade, profundizo en este planteamiento: hay actuaciones en las que no puede primar la rentabilidad.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 09 de septiembre de 1996.

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