Tres días intensos
Algunos de los espectáculos más esperados de la presente edición del Festival de Edimburgo, dirigido por Brian McMaster, se concentran en los tres días finales. Ayer coincidieron prácticamente a la misma hora las primeras representaciones de Ifigenia en Tauride, de Gluck, con escenografía de Pina Bausch; Cuatro santos en tres actos, de Gertrude Stein y Virgil Thomson, con escenografía de Robert Wilsón; Tío Vania, de Chéjov, con dirección de escena de Peter Stein, y el primero de los conciertos de la Orquesta de Cleveland.Pero Edimburgo ha sido también innovador en épocas anteriores. María Callas, Kathleen Ferrier, Bruno Walter o Thomás Beecham han sido algunos de los artistas que han dejado aquí constancia de su calidad. En el lado teatral es justo destacar el Orlando furioso, de Ariosto, escenificado por Ronconi en 1970, y, en el operístico, la primera Carmen de Teresa Berganza en 1977.


























































