Seguir reformando Jordania
Muchos americanos piensan bien de Jordania, considerando el reino como una isla de moderación occidental en un mar árabe extremista o inestable. De ahí la punzada de aprensión que aparece cuando este socio de la diplomacia americana en Oriente Próximo tropieza. Ni un fin de semana de revueltas ni la crisis resultante van a acabar con los 44 años de cómodo liderazgo del rey Hussein. ( ... ) El problema actual surgió de un impulso inteligente del rey y sus consejeros: ( ... ) empezaron a recortar su déficit presupuestario para aumentar el crecimiento y bajar la inflación a niveles occidentales. El pan había sido subvencionado notablemente. Para amortiguar el aumento de su precio a más del doble, el Gobierno permitió una amplia discusión pública antes de llevarlo a cabo. También instauró un inusual programa de subsidios dirigidos a las familias más pobres. Aun así, el aumento del precio del pan resultó más de lo que la gente pudo soportar. ( ... ) Hay dos cosas que el rey Hussein no hizo: no destituyó inmediatamente al primer ministro y parece decidido a continuar con la reforma económica. ( ... ) El tratado de paz con Israel aumentó las expectativas de conseguir beneficios que están lejos de ser logrados. Aun así, permanece el interés jordano de hacer su economía compatible con la occidental. Sus tácticas políticas para conseguir ese objetivo son torpes, pero el rey está en el buen camino económico. 21 de agosto


























































