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Religión confesional y ética laica

"Quien no quiera formar a sus hijos en ninguna convicción religiosa está en todo su derecho, y les aseguro que ese derecho estará perfectamente garantizado. Para los padres que no quieran que sus hijos reciban enseñanza de ninguna religión ni de ninguna cultura religiosa, debe existir una asignatura plena y puramente laica, pero que forme a los alumnos en unos valores éticos que tengan por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el: respeto a los principios democráticos". Estas palabras resumen la postura de Esperanza Aguirre ante la polémica cuestión de la alternativa a la asignatura de religión. No aclaró, sin embargo, ni si esta "ética laica", será alternativa obligatoria para los alumnos que no quieran una enseñanza confesional de la religión, ni si tanto la alternativa como la propia asignatura de religión (la católica y la de las demás confesiones que tienen acuerdos con el Estado) tendrán valor académico.

Este último detalle, el del valor académico, no lo abordó explícitamente ante la comisión parlamentaria, pero a los periodistas les dijo que no hay nada decidido aún. En una y otra situación, sin embargo, prometió diálogo con todos y que las medidas que se adopten puedan ser fruto del máximo consenso.

María Jesús Aramburu, portavoz de IU, ya anunció que su grupo está dispuesto a acudir al Tribunal Constitucional en el caso de que se atribuya valor académico a una y otra asignatura: la confesional (porque, en su opinión, debe estar fuera del ámbito de la escuela) y la laica, porque no debe existir alternativa. Y sugirió la posible denuncia de los Acuerdos con el Vaticano.

Joan Romero, del PSOE, recordó a Esperanza Aguirre que un tercio de las familias españolas rechaza por completo que se imparta la religión en la escuela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de junio de 1996