Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:MARIANO RAJOYVICESECRETARIO GENERAL DEL PP

"No vamos a parar hasta lograr un acuerdo que dé estabilidad"

Mariano Rajoy, 40 años, vicesecretario general del PP y director de su campana electoral, reconoce que tendrán que intentar una y otra vez un acuerdo para un Gobierno estable.Pregunta. ¿Por qué cree usted que los votantes han puesto unos límites tan severos a la victoria del Partido Popular?

Respuesta. Probablemente han calado las menciones peyorativas a la derecha y a nuestra Supuesta falta de sensibilidad en Ios temas de sanidad, educación y pensiones. El enorme esfuerzo hecho por el PP para convertirse en partido de centro no ha calado igual en toda la sociedad.

P. ¿Qué conclusión saca usted sobre un país en el que el partido derrotado' con todos los escándalos a cuestas, saca más votos que en las elecciones anteriores?

R. Influye que ha habido mayor participación, pero aún así no deja de ser sorprendente que se produzca esa circunstancia. Ante las falsedades que se han dicho sobre la política que íbamos a seguir, algunas personas han visto, equivocadamente, en el PSOE un mal menor.

P. ¿Por qué ha resultado de tan poca rentabilidad para ustedes la ayuda que han prestado a Izquierda Unida -hasta el punto de no aceptar debates si no estaba IU-, que no les ha servido para reducir el voto al PSOE?

R. Hemos ganado las elecciones, por tanto es dudoso que nuestra estrategia haya tenido oca rentabilidad. Yo creo que en la izquierda ha funcionado el voto útil.

P. ¿El programa oculto que les achacaban va a acabar consistiendo en el programa de rebajas con que se quedarán tras negociar un Gobierno estable?

R. El programa oculto no existe. Pero es evidente que no vamos a poder aplicar en su totalidad nuestro programa electoral si llegamos a, acuerdos con otros partidos, porque en la negociación todos tendremos que ceder algo. Pero se mantendrá en todo caso nuestro compromiso de garantizar una sanidad universal y gratuita, el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y acercar al salario mínimo aquellas que están por debajo.

P. En Cataluña, ¿se han equivocado de enemigo al centrar sus ataques en Pujol?

R. Hemos criticado tanto a CíU como al PSOE, porque ambos ocupaban posiciones de gobierno. Pero Pujol, en la última parte de la campaña, ha ayudado al PSOE, quizá sin querer, porque contribuyó al mensaje de frenar a la derecha.

P. Ustedes piden ahora a los demás partidos, y en particular a CiU, que contribuyan a la estabilidad. Pero hasta hace tres días a ustedes les parecía una mercadería la relación del PSOE y CiU para garantizar la estabilidad.

R. No es exactamente así. Criticamos a Pujol no tanto porque hiciera una coalición con el PSOE sino por sostener a un gobierno lastrado por escándalos de corrupción, y por haber preferido los acuerdos puntuales a un pacto con un programa claro.

P. ¿Se resume así su mensaje: "señor Pujol, ahora tiene la oportunidad de demostrar el sentido de Estado que pregonaba"?

R. No quisiera plantearlo así. De lo que se trata es de respetar la voluntad de los españoles, que han querido que se produzca un cambio político nucleado en torno al PP. Los electores han obligado al PP a pactar. Y, lógicamente, han dicho también a los partidos que pueden hacer de bisagra que pacten. Negociar acuerdos día a día es el germen de la inestabilidad. Por eso es necesario un programa y un acuerdo para cuatro años.

P. ¿Confía en disponer de ese pacto antes de la investidura parlamentaria de Aznar como presidente del Gobierno?

R. Tenemos la obligación de intentarlo cuanto antes. Y si no lo conseguimos, tendremos que seguir esforzándonos para conseguirlo. Sería tremendo para los intereses generales que esa estabilidad no fuera posible, porque además no hay alternativa a un Gobierno sostenído por el PP.

P. ¿Cómo sienta el desayuno de una jornada poselectoral cuando la victoria de su partido es recibida con una caída de la Bolsa?

R. Esa bajada no se ha producido por la victoria del PP sino porque no ha habido una victoria de amplía mayoría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de marzo de 1996