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GENTE

PREMIO A LA CONVIVENCIA

Su comportamiento ejemplar y austero al servicio de España y su trascendental papel en la transición fueron las principales razones que esgrimió la Fundación Profesor Manuel Broseta para Conceder el IV Premio Convivencia al recientemente fallecido capitán general Manuel Gutiérrez Mellado. La decisión del jurado presidido por Manuel Jiménez de Parga fue adoptada antes de la muerte del militar, el pasado diciembre, en un accidente de tráfico. Su viuda, Carmen Blasco, recogió ayer el premio de manos del presidente de la Generalitat valenciana, Eduardo Zaplana. El Premio de Convivencia nació a raíz del asesinato, el 15 de enero de 1992, del catedrático de Derecho Mercantil y miembro del Consejo de Estado Manuel Broseta por un comando de ETA. La Fundación para la Formación, Estudios y Convivencia profesor Manuel Broseta, presidida por su viuda, Sol Bacharach, instauró hace cuatro años un premio anual que reconociera la labor de personas o colectivos implicados en la lucha por la convivencia y la tolerancia. Al acto de entrega celebrado ayer en el salón de Cortes del Palau de la Generalitat asistieron Carlos de Borbón y su esposa, Ana de OrIeans, duques de Calabria; el presidente del Consejo de Estado, Fernando Ledesma, y la plana mayor de la política valenciana, además de otras personalidades del mundo académico y empresarial. El momento más emocionante se produjo cuando el hijo del militar desaparecido intervino para agradecer el premio y recordar la figura de su padre. En un discurso entrecortado, Gutiérrez habló de la ilusión que le hacía al militar recoger el mismo premio que había recibido su amigo Adolfo Suárez el año anterior. "Mi padre siempre defendió los valores democráticos del diálogo, del consenso y de la difusión de la convivencia", dijo su hijo, al tiempo que recordó las palabras del rey Juan Carlos cuando, en la pasada Pascua Militar, se refirió a él: "Trabajó hasta el último día de su vida para impulsar un mayor y mejor conocimiento de las funciones que deben desempeñar los ejércitos en el marco de una sociedad avanzada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de enero de 1996