Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Ertzaintza desarticula el 'comando Araba' cuando iba a iniciar una cadena de atentados

La Ertzaintza (policía autonómica vasca) detuvo ayer, en dos pisos de Vitoria, a tres presuntos integrantes del nuevo comando Araba de ETA. En un piso franco, en el barrio obrero de Adurza, fueron detenidos Agustín Almaraz Larrañaga y José Ignacio Alonso Rubio, con 150 kilos de explosivos. Ambos huyeron a Francia tras el asesinato de un agente en las oficinas del DNI de Bilbao el 13 de enero pasado. La tercera detenida es Nerea Bengoa Ciarsolo, de 24 años, miembro legal (sin fichar), cuya familia regenta en Vitoria una herriko taberna [bar de la sede social de HB]. Según fuente policiales, el reconstruido comando Araba, que no asesinaba desde 1988, iba a empezar una campaña de atentados entre Navidad y Nochevieja.

El nuevo comando iba a dar continuidad, dentro de Euskadi, a la campaña de invierno que ETA puso en marcha el pasado 10 de noviembre con el atentado que causó graves mutilaciones al capitán Juan José Aliste en Salamanca, y que en los últimos 15 días se ha cobrado la vida de ocho personas en Valencia, Madrid y León. Sus planes criminales estaban dirigidos contra varías personas.Según la Ertzaintza, los terroristas tenían previsto comenzar a usar los 150 kilos de amosal y otros explosivos entre Navidad y Nochevieja en Álava. Llevaban varias semanas acumulando explosivos y preparando cuidadosamente la infraestructura para ocultarse después de cometer un atentado.

La operación, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Carlos Divar, se inició entre las seis y las siete de la madrugada de ayer. El primer piso registra do está en el barrio obrero de Adurza, en el número 96 del paseo de la Zumaquera, teóricamente alquilado por dos estudiantes. Se trata de un bajo, con ventanas al exterior, situado en un bloque de cuatro alturas que los etarras utilizaban como guarida y almacén de explosivos. Poco después de las seis de la mañana, un grupo de agentes colocó dos cargas explosivas en la puerta de acceso y penetró en la vivienda lanzando botes de humo.

En el piso estaban Agustín Almaraz Larrañaga y José Ignacio Alonso Rubio. La Ertzaintza se incautó de 150 kilos de explosivos, varias pistolas y un subfusil. Almaraz y Alonso participaron presuntamente en el asesinato del policía nacional que custodiaba las oficinas del DNI en Bilbao, Rafael Leiva, el 13 de enero de este año.

Tras este atentado fue detenido Jorge González Endemano, de 22 años, procedente de Jarrai (las juventudes de KAS), organización donde posiblemente fueron reclutados los detenidos ayer en Vitoria.

Esposados

"Vi cómo sacaban esposado a eso de las siete de la mañana a uno de ellos", comentó horas después una mujer junto al número 96 del paseo de la Zumaquera. Dos ertzainas encapuchados custodiaban todavía el edificio. "Tenía una camisa roja de cuadros y le sacaron esposado y con la cabeza hacia abajo después de una explosión", dijo la vecina.

En la otra punta de la ciudad, en la calle de México, una zona más acomodada, el registro policial se efectuó sin violencia. Los agentes, de paisano y encapuchados, enseñaron la orden de registro al padre de Nerea Bengoa y éste, finalmente, les permitió entrar. Faltaba poco para las siete. Un instante después detuvieron a la joven. Esta, que no estaba fichada por la policía, fue la encargada de abrir y servir al público el día de Navidad en la herriko taberna de la calle de Ramiro de Maeztu, que regentan sus padres.

Las armas del comando Araba no resuenan en Vitoria desde que en 1988 asesinaron a dos miembros del Cuerpo Nacional de Policía en el mismo barrio donde ayer fueron detenidos sus nuevos presuntos integrantes. Una llamada anónima informó a los agentes que se estaba produciendo una pelea por tráfico de drogas. Al llegar, les esperaban para coserles a tiros los mismos terroristas que tuvieron secuestrado al empresario Lucio Aginagalde.

En septiembre de 1989, el comando fue desarticulado gracias, según fuentes policiales, a Joseba Urkijo, Kinito, confidente del subcomisario José Amedo, condenado por su relación con actividades de los GAL. La policía descubrió que los activistas huían escondidos en un camión y se produjo un tiroteo cerca del peaje de la autovía Bilbao-Behobia.

Murieron tres activistas y varios agentes resultaron heridos. Unos días después fueron detenidos, entre otros colaboradores, tres agentes de la Ertzaintza. Uno de ellos, José Miguel Sueskun, está ahora en régimen de semilibertad después de renunciar públicamente a la violencia. Desde entonces, ETA ha intentado en varias ocasiones reconstruir el comando Araba. La más importante se frustró el 19 de noviembre de 1990, cuando la policía francesa detuvo en Bayona a Carmen Guisasola y a otros tres activistas.

Cuatro años después, el 30 de marzo de 1.994, José María Igerategi, Igitu, murió por la explosión de la bomba que trasladaba, en la confluencia de las calles Paz y Postas, en Vitoria. Según informaron fuentes policiales, entre sus misiones estaba reconstruir el comando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de diciembre de 1995

Más información

  • El grupo ocultaba 150 kilos de explosivos en un piso de un barrio obrero de Vitoria