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Beneficios y publicidad

La tesis del informe económico de los colegios farmacéuticos sostiene que si el sistema funciona y es eficaz ¿por qué cambiarlo? y, en cualquier caso, ¿cómo?. Porque la competencia real no existe sin descuentos y éstos, además de estar prohibidos en la UE, requieren publicidad que también está proscrita en la ley española.El Tribunal de Defensa de la Competencia mantiene que se juegue con el margen de beneficio comercial del 29,9% para las farmacias establecido por la Administración como "máximo". Es decir las farmacias pueden bajarlo si quieren. Y respecto a la publicidad, no sugiere que se haga sobre cada medicamento, que vulneraría el uso racional de los mismos como arguyen los farmacéuticos, sino sobre la actividad global de cada establecimiento. "Una farmacia puede decir: 'yo hago un 10% de descuento en mis productos'. Evidentemente en un pueblo no se podría hacer, pero sí cerca de un ambulatorio", explica Amadeo Petitbó.

Gerardo Ortega pide que esto se explique al habitante de zonas rurales, "que le va a costar más su medicina que en la ciudad". Pero teniendo en cuenta que el grueso de la factura farmacéutica la paga el Estado, saldría más barato para todos los ciudadanos en su conjunto, según los economistas consultados.

La diferencia de ambos informes en cuanto a la apreciación de lo que supondría la liberalización del sector es radicalmente opuesta. Los farmacéuticos auguran un encarecimiento de los costes y una puerta abierta a la corrupción, exponiendo el ejemplo de experiencias similares en países latinoamericanos. El Tribunal de la Competencia apuesta por la capacidad del mercado para regularse a si mismo, dejando a la Administración la facultad para asegurar sólo aquello que quedara desprotegido.

Socialmente injusto

EL TDC mantiene que el sistema actual, además de ser ineficiente "por dejar zonas de población desatendidas o subatendidas" es "injusto" socialmente porque "dificulta el acceso a una de las actividades posibles de la profesión". Incluso llega a poner en cuestión las leyes que lo amparan. Los farmacéuticos contestan en su informe que su carrera tiene hasta 47 salidas profesionales. Pero lo cierto es que, al menos una de ellas, la de licenciado asalariado de un farmacéutico con farmacia, apenas rinde al año dos millones de pesetas en el mejor de los casos, frente a los seis que, como mínimo, dice ganar su empleador aparte de los beneficios de su actividad a largo plazo.El conflicto no ha hecho más que empezar porque a los 5.000 farmacéuticos en paro se suman los 2.700 estudiantes de farmacia que se licencian cada año en España, y que constituyen nada menos que el 27% del total de nuevos licenciados europeos. "Bien, modifiquemos la regulación actual, pero negociando. Hay que tener en cuenta los derechos adquiridos", admite Gerardo Ortega, coautor con Ramón Tamames, de la replica económica de los farmacéuticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de diciembre de 1995