Karadzic sigue sin tener un plan de paz

Los serbios de Bosnia piden reajustes en el aduerdo de Dayton y permutar sus barrios de Sarajevo por Gorazde

ENVIADO ESPECIALLos serbios de Bosnia quieren ajustes en el plan de paz aprobado en Dayton. Así se lo ha hecho saber a las Naciones Unidas Momcilo Krejsnik, presidente del autoproclamado Parlamento serbobosnio. "Están entre el diablo y el fondo del mar", aseguró a EL PAÍS una fuente diplomática en Sarajevo, quien cree que el liderazgo político de Pale (autoproclamada capital de los radicales serbios) carece en estos momentos de un plan, de una estrategia. "Después de Dayton no saben adónde ir ni qué decir". Las declaraciones del presidente bosnio, Alia Izetbegovic, aclarando que su Gobierno no perseguirá a los civiles serbios de los barrios de Gbravica, Hadzici, Ilijas, Ilidza o Vogoska, pero sí a los culpables, no ha ayudado en exceso. Las estimaciones de las distintas agencias humanitarias apuntan a que una gran mayoría de esos serbios abandonarán los barrios de Sarajevo. "La isla de Sarajevo, desaparecerá; iremos a la homogeneización étnica", dice el diplomático. "Habrá tres estados étnicamente puros".

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Las cifras reales son confusas. Radovan Karadzic, el líder serbobosnio, asegura que son 150.000 personas. Krejsnik las rebaja en 25.000. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) calcula que en estos momentos viven en los llamados barrios serbios unas 80.000 personas.

La Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (Unprofor), temerosa de una huida en masa, ha ofrecido a Krejsnik un abanico de soluciones: presencia en los barrios de las tropas de la, OTAN, despliegue de una policía internacional civil o de. cualquier otra organización. "Lo que desean los radicales serbios", dice la fuente diplomática, "no, es protección, lo que quieren es ayuda económica internacional para construir un nuevo Sarajevo serbio en Pale".

Krejsnik ha llegado a sugerir una idea descabellada en las recientes conversaciones con miembros de la ONU, que da. una medida del desconcierto existente en Pale: el intercambio de la población campesina del enclave bosnio de Gorazde poila urbana de los llamados barrios serbios de Sarajevo. Escl significaría reabrir el mapa de Dayton.

"Los serbios de Bosnia han cometido enormes errores. El plan ¿le paz del Grupo de Contacto [Estados Unidos, Rusia, Francia Alemania y Reino Unido], que rechazaron alegremente en el verano de, 1994, les otorgaba lo que ahora han perdido", dice la fuente. Krejsnik, quien se confiesa incapaz de convocar a su Parlamento por temor a un voto en contra de Dayton, ha. planteado hace dos días una posible solución, para Sarajevo.. Que la ciudad entera tenga un estatuto internacional como el que disfruta Mostar. "Llegan tarde a todo. Esa idea es la que tenían que haber llevado a Dayton, pero no lo hicieron. El mejor consejo que se les puede dar en estos instantes es que no compliquen más las cosas", asegura la fuente, diplomática antes citada.

El despliegue de la OTAN se aguarda con cierta aprensión. "Si llegan titubeando como parece, más preocupados por las bajas que por la misión, pueden acabar mal. Deben marcar la diferencia con Unprofor desde el primer día. Pasar por encima de la primera barrera [un control militar] que se les ponga por delante, sea de quien sea", asegura el diplomático. "Sería muy curioso que con el triple de tropas, con armas pesadas y la posibilidad de un uso ilimitado de la fuerza, Estados Unidos acabe, después de todas las críticas, como Unprofor".

La misma fuente asegura que para moverse en las arenas movedizas de los Balcanes son necesarias ciertas dosis de astucia diplomática y análisis político. Y ninguna de esas cualidades, a su juicio, adoman al almirante norteamericano Leighton Smith (jefe del mando sur de la OTAN y futuro jefe de la Fuerza de la Alianza Atlántica en Bosnia). Estas carencias son también visibles en el mediador europeo, Carl Bildt, mal considerado en Croacia y en Bosnia. El diplomático occidental -se pregunta irónico: Si los niños tiran piedras a los soldados de la OTAN, ¿qué harán, bombardearlos? Sería fascinante que los norteamericanos logren en tan solo un año lo que los turcos no consiguieron en 400 o los austriacos en 40".

El futuro es, a juicio de este diplomático occidental en Saraievo, poco claro. "Se portarán bien mientras esté el maestro vigilando en el recreo. Después, ya veremos. Hay más odio en el Mostar croata hacia los musulmanes que aquí en Sarajevo. Todo es muy volátil. Esto son los Balcanes. No existe una sola predicción con éxito. Ni optimistas ni pesimistas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 30 de noviembre de 1995.

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