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El dinero es miedoso

Los cambios en un nuevo billete de 2.000 pesetas desconciertan a los ciudadanos al pensar que son falsos

Se nota que el dinero anda escaso y además se mira con lupa. El pasado fin de semana un ciudadano anónimo en una ciudad cualquiera, antes de soltar su preciado papel rojizo de 2.000 pesetas descubrió que llevaba solo una numeración en vertical en la zona más blanca del billete. Se acordó que en otro billete que manejó en su día se repetía esa numeración debajo de la lupa que porta el botánico-matemático gaditano José Celestino Bruno Mutis, del que muy pocos tienen el gusto de saber a qué dedicó su vida.Hasta la sede céntral del mismísimo, Banco de España llegó la onda. Ayer lunes un comerciante del barrio madrileño de Hortaleza, desestimó un billete nuevo de 2.000 pesetas de los que el banco emisor lanzó el pasado fin de semana. La señora protestó enérgicamente ante la autoridad monetaria y hubo de ser puntual y ampliamente informada de que se trataba de una nueva serie de billetes, "tan válidos como los emitidos en el año 1992, que llevan el mismo diseño y que tan sólo, por motivos de homogeneización, se les ha quitado la numeración horizontal". Ní más ni menos.

Pero no fue. esa la única llamada. Al gabinete de prensa del banco emisor se dirigió un periodista en la mañana de ayer nervioso ante la posibilidad de haber encontrado una pista prometedora. Su gozo en un pozo. Pero hubo alguna llamada más anunciando que había descubierto un billete "falso" de 2.000 que no obedecía al modelo anterior. Como este tipo de inquietudes se extienden como un mal chiste, el Banco, de España, repitió ayer la nota de prensa del pasado 2 de noviembre, tranquilizando al personal. El texto matizaba las modificaciones del nuevo billete, que no sólo suprime la numeración horizontal, si no que refuerza el grabado del busto de Mutis. Además, la impresión codificada Serambeb indicia Pasa al anverso en cuyo borde derecho Puede apreciarse bajo la lupa apreciada. Asimismo, la circunferencia que rodea al perfil del continente americano está formada por un microtexto, legible con lupa. Y por último, se refuerzan los fondos offset de anverso sobre todo el de la flor mutisia clematis.

No se podía imaginar el Banco de España al hacer, los cambio esta. reacción en una etapa en la que la corrupción y el dinero fácil está al orden del día. Tal vez, mejor habría sido emitir un billete rojo distinto. La autoridad monetaria ha tomado nota sencillamente y da por cerrado el pequeño brote de nerviosismo con el convencimiento que con las cosas del pagar no se debe descuidar. Y así se lo recordó también ayer la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) hasta dónde han llegado. quejas "en gran número". Esta organización decía que había tenido constancia de que en el mereado existían nuevos billetes de 2.000 pesetas que "eran considerados falsos y rechazados en de terminadas acciones de compra". La OCU añadía que estos billetes tienen diferencias mínimas con los anteriores pero que, precisamente por ello, han sido consideradas como elementos identificativos de su falsedad.

El problema de la falsificación de billetes no es importante en España, según el banco emisor. El Banco de España no aporta datos cuantitativos aunque reconoce que mantiene a pleno rendimiento su equipo técnico de detección de billetes falsos, que trabaja de forma coordinada con la policía. En julio pasado circulaban en España billetes de 2.000 pesetas por valor de 344,000 millones de un total de billetes en circuláción de 7,4 billones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de noviembre de 1995