Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Borrell pide a la UE solidaridad con la sequía y dinero para las desaladoras

Los ministros europeos de Medio Ambiente, reunidos en Sevilla

Los ministros de medio ambiente de la Unión Europea, reunidos en Sevilla en consejo informal este fin de semana, oyeron ayer dos peticiones de su homólogo español, José Borrell. Una de carácter más conceptual: solidaridad con la sequía que afecta a España. Y otra ya más concreta: cofinanciación, a través de los Fondos de Cohesión, de las costosas desaladoras que se van a construir en el sur de la Península. Los ministros visitaron Doñana.

Borrell, que hizo una pirueta informativa con los dos temas de actualidad de su ministerio señalando que pronto va a haber más problemas para suministrar agua que gran cantidad de canales de televisión a las casas, señaló en una improvisada y breve rueda de prensa en el patio de Montería de los Reales Alcázares de Sevilla: "Hemos aprovechado la ocasión para hacer tomar conciencia a nuestros colegas de la necesidad de las desaladoras, que deberían ser cofinanciadas por los Fondos de Cohesión [fondos reservados a obras de infraestructura y medio ambiente]".Tanto Borrell como la secretaria de Estado de Medio Ambiente y Vivienda, Cristina Narbona, pretenden hacer entender a Europa que los problemas de agua no son sólo de contaminación -asunto en el que se han centrado las directivas de la UE-, sino también de cantidad. España promueve una reestructuración de las 17 directivas sobre la calidad del agua, de forma que se contemple la disponibilidad de recursos y que haya una referencia a través de una directiva marco, que acabe con los "solapamientos y contradicciones", según indicó Narbona. Borrell dijo: "Se han quedado bastante impactados de nuestros problemas".

El ministro español defendió la necesidad de las obras de regulación de los cauces: "Cuando yo llegué a este ministerio en 1990 había nueve kilómetros cúbicos de reservas de agua; ahora nos quedan dos. Si no hubiéramos dispuesto de esa posibilidad de regulación y almacenamiento, ¿cómo hubiéramos superado estos cinco años de sequía?". Hizo otro cálculo: "En Europa aprovechan como media un 40% del agua que cae sin hacer nada. En España, sin hacer nada, sin ninguna obra, sólo se aprovecha el 10%". También se refirió a la importancia de reutilizar las aguas residuales, sobre todo las de Madrid.

Al salir de los Alcázares, dos grupos de ecologistas y de agricultores protestaban con peticiones diametralmente opuestas. Manuel Roca, presidente de la Federación de Comunidades de Regantes del Guadalquivir, reclamó "modernización de los sistemas de regadío, presas y trasvases; este año hemos facturado 110.000 millones menos en la cuenca". Anunció que un grupo de regantes está encerrado en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y que el jueves se manifestarán en Sevilla. Francisco Casero, portavoz de la Coordinadora Ecologista Pacifista de Andalucía (CEPA), dijo: "Se sigue primando las obras y el gran problema de Andalucía es la gestión". Al irse, los regantes llamaron "chorizos" a los ecologistas.

Más información en Domingo

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de octubre de 1995