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Organizaciones pacifistas vascas critican también el ascenso de Galindo

Los partidos nacionalistas vascos e Izquierda Unida no han sido los únicos que en Euskadi se han manifestado contrarios al ascenso a general de la Guardia Civil de Enrique Rodríguez Galindo. La coordinadora pacifista Gesto por la Paz y Elkarri (movimiento social por el diálogo y el acuerdo) han criticado también el polémico nombramiento.Los portavoces de Gesto por la Paz, el principal movimiento pacifista vasco, creen que la razón y la prudencia eran motivos suficientes para que el Gobierno hubiese paralizado el ascenso del ex jefe del acuartelamiento de Inuaurrondo (San Sebastián). El colectivo pacifista expresa sus dudas sobre la posible vulneración de los derechos humanos en la lucha contra ETA llevada a cabo desde Intxaurrondo.

Elkarri, movimiento próximo a la izquierda radical pero desvinculado de Herri Batasuna, considera el ascenso de Rodríguez Galindo una "muestra de complicidad con una de las violencias presentes en Euskal Herria y una confirmación de la cobertura y el impulso del Gobierno a la violencia del Estado en el conflicto vasco".

Este movimiento cree que el nombramiento es "una agresión del Gobierno socialista contra los que trabajan por la paz, el respeto & los derechos humanos y la justicia".

Logros y sospechas

Gesto por la Paz reconoce que desde una perspectiva legal no hay obstáculos para el ascenso, pero considera que "las imputaciones de delitos que se realizan sobre él exigían no haber adoptado esa decisión en este rnomento".La organización pacifista, no obstante, considera posible que en el futuro se pueda llegar a demostrar que algunas de las actividades realizadas desde el cuartel de Intxaurrondo para luchar contra ETA se efectuaron al margen del Estado de Derecho.

Los méritos que se esgrimen para el ascenso de Rodríguez Galindo, señala la organización, "puede que se hayan hecho al margen del Estado de Derecho y vulnerando de forma grave los derechos humanos". Como jefe de la 513 comandancia de la Guardia Civil de Guipúzcoa, Rodríguez Galindo ha desarticulado cerca de un centenar de comandos de ETA y entre sus mayores logros se cita la detención de la dirección de la organización terrorista en 1992.

El lehendakari José Antonio Ardanza manifestó el viernes por la noche en Vitoria su convicción de que el Gobierno socialista ha recibido "presiones muy fuertes" para aprobar el ascenso de Rodríguez Galindo y pidió el cumplimiento del Estatuto de autonomía.

"No me explico que en Guipúzcoa sigamos con un cuartel de la Guardia Civil como el de Intxaurrondo, con 2.000 agentes", señaló el lehendakari, "cuando el número de ertzainas [agentes de la policía autónoma vasca] desplegados en toda la provincia es similar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de agosto de 1995