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España se incorpora a la telefónica móvil digital

Telefónica y Airtel invierten en tomo a 200.000 millones cada uno en GSM

Todo está preparado en el cuartel general de MoviStar, marca que ha adoptado Telefónica para comenzar a operar en los próximos días en el más moderno de los sistemas de telefonía móvil, el digital paneuropeo o GSM. "Somos conscientes de que nos toca mover ficha los primeros", dice Luis Lada, presidente de Telefónica Móviles, "pero nuestra ventaja no es otra que la de llevar trece años desarrollando este sistema en laboratorio con el resto de los operadores europeos.

En los próximos días, Telefónica recibirá la autorización definitiva por parte de la Administración para operar en un sistema de comunicaciones móviles que está implantado comercialmente en muchos países de la Unión Europea desde hace tres años.

Airtel, la otra empresa que ha conseguido una licencia para operar en este mismo sistema, continúa a un ritmo intenso su preparación para salir el próximo mes de octubre. "No nos quejamos exactamente de competencia desleal en relación con Telefónica, pero sí de asimetría; no son precisamente ventajas lo que tenemos pero, a cambio, vamos a jugar las bazas de la calidad y los precios más bajos" dice Eduardo Serra, presidente de Airtel. Este consorcio tuvo que pagar al Tesoro Público 85.000 millones de pesetas por la licencia, mientras que Telefónica no necesitó cumplir ese requisito.

Ventajas y problemas

Los expertos aseguran que el sistema GSM, digital y paneuropeo, está destinado a sustituir al actual teléfono móvil analógico, por sus mayores prestaciones. Se puede llamar a un número personal para toda Europa independientemente del país donde se encuentre el abonado. Y además permite mejor sonido; mayor calidad de señal; y más capacidad de enviar datos, faxes y conexión a ordenadores. A cambio, habrá que sustituir los terminales, que serán más caros que los actuales del sistema analógico. Por el contrario, las tarifas que paga el consumidor bajarán en torno a un 20% en relación con las actuales de los servicios móviles.

Ahora existen en España 618.000 abonados al teléfono móvil analógico. Ambas compañías están más o menos de acuerdo en que, al acabar este año, habrá unos 100.000 nuevos abonados a la telefonía móvil, repartidos entre Moviline (que sólo opera el actual analógico), y los nuevos suscriptores de GSM, por los cuales competirán MoviStar y Airtel. Dentro de cinco años, las estimaciones más audaces prevén hasta cuatro millones de abonados en España.

"Julio es un mes atípico para el lanzamiento de cualquier producto", comenta Lada. "Pero lo tenemos todo preparado y comenzaremos la campaña desde el primer día, aunque no se notará hasta septiembre".

Su competidor, Airtel, ya ha iniciado una campaña publicitaria explicando que el GSM es la red de telefonía móvil más avanzada y que en el proyecto va a invertir 200.000 millones pesetas; aproximadamente lo mismo que ha invertido hasta ahora Telefónica en todas sus redes de móviles. Ésta última todavía proyecta invertir 200.000 millones adicionales hasta el año 2000 -el 90% para el GSM-, siempre según Luis Lada.

La mayor baza comercial con la que juega Telefónica es la de la cobertura. Según Lada, al 31 de diciembre de este año alcanzará el 701/6 de la población y el 50% del territorio español. Ha aprovechado para ello la infraestructura del actual y único sistema analógico (Moviline) que tiene una cobertura del 98% de la población. Sobre esta infraestructura ha construido una nueva red para el GSM.

Por el contrario, su competidor, Airtel, ha tenido que comenzar desde cero. Según Serra, la red de Airtel está siendo construida en un tiempo récord con la ayuda del socio tecnológico norteamericano Airtouch y del británico British Telecom. Entre los dos tienen un 22,09% de Airtel, en la que figuran también como accionistas principales cinco cajas de ahorro (un 16,84%), los Bancos de Santander y BCH (un 13,71% cada uno), Ineuropa (7,89%) y ENDESA (7,89%).

Costes del servicio

Las tarifas que cobrarán a los usuarios es uno de los secretos comerciales que ambas compañías se resisten a desvelar. "Aplicaremos a MoviStar inicialmente las tarifas que habríamos deseado aplicar a Moviline". Es todo lo que se le puede arrancar al presidente de Telefónica Móviles. Sólo añade que inicialmente habrá para el GSM una única tarifa general, "pero los precios al consumidor estarán en función de lo que haga el competidor y de la intervención o no del Ministerio de Obras Públicas en materia de tarifas". Después habrá nuevos modelos de precios. El presidente de Airtel explica, por su parte, que los precios de esta compañía serán entre un 15 y un 20% más bajos que los aplicados por Moviline para la telefonía móvil analógica (actualmente, unas 11.600 pesetas de enganche, 5.000 de cuota mensual y una media de 50 pesetas por minuto).

Al margen de la batalla por la cobertura y por los precios, los presidentes de MoviStar y de Airtel apuestan por la calidad y las nuevas prestaciones que ofrece el GSM.

Lada insiste en que nos encontramos ante una nueva generación de teléfono "que nos introduce en la comunicación personal" porque permite la conexión de ordenadores, el envío de mensajes escritos que aparecen en la pequeña pantalla de cristal líquido del terminal telefónico y porque favorece el intercambio electrónico de datos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 1995