Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

18.000 personas reclaman en el Concierto por la Paz el fín de la violencia en Euskadi

La idea expuesta por un militante pacifista de que en Euskadi "nos estamos jugando la paz, la libertad y la dignidad como pueblo y como personas" expresó ayer el ánimo y la actitud colectiva de los asistentes al multitudinario Concierto por la Paz celebrado por la tarde en estadio de Anoeta de San Sebastián. Al calor de las actuaciones musicales y de. las reflexiones de intelectuales vascos, unas 18.000 personas clamaron por el fin de la violencia en Euskadi y por el compromiso personal en la construcción, de una sociedad tolerante. ,

El acto, iniciativa del cantante de la Orquesta Mondragón Javier Gurrutxaga tras el asesinato del concejal donostiarra y presidente del PP vasco Gregorio Ordóñez, se transformó igualmente en un grito colectivo reclamando la liberación incondicional del industrial José María Aldaya secuestrado desde hace 48 días.El estadio de la Real Sociedad, con capacidad para 28.000 espectadores, no llegó a llenarse en su totalidad, circunstancia -que algunos de los organizadores, los grupos pacifistas vascos, achacaron tanto al temor ciudadano a que, reprodujeran los enfrentamientos con los simpatizantes de HB como a la forma en que se produjo la inhumación de los restos de Lasa y Zabala, los presuntos activistas de ETA secuestrados y asesinados por los GAL.

Los bertsolaris (improvisadores, de versos en euskera) Euskitze y Lizaso, los propios grupos pacifistas y no pocos oradores se refieren igualmente a lo sucesos, acaecidos en el aeropuerto de Hondarribia y en el cementerio de Tolosa, para proclamar que esa vía ciega el camino de la pacificación.

El propio Eduardo Chillida, diseñador junto con los escultores Néstor Basterretxea y Ricardo Ugarte de los carteles del concierto, afirmó que, a su juicio, esas actuaciones judiciales y policiales habían contribuido al retraimiento de la ciudadanía. "Estar aquí vale por cinco porque luchar por la paz en Euskadi tiene su mérito", dijo el cantante euskaldún Imanol, antes de añadir que además siempre hay jueces, funcionarios o policías que machacan a la gente".

Por imponderables de distinto orden, el concierto no contó con la actuación de los cantantes Joaquin Sabina, Víctor Manuel, Miguel Ríos y Joan Manuel Serrat, que expresaron su adhesión al acto, pero sí con la intervención del Orfeón Donostiarra, Séptimo Sentido, la Orquesta Mondragón, Cómplices, Nacho Cano, Imanol, Calamaro, Gorka Knorr, Marina Rosell y Urko.

No hubo incidentes a lo largo de las tres horas que duró el concierto y únicarnente un grupo de jóvenes exhibieron en el exterior del estadio una pancarta reclamando la libertad de los detenidos de Rentería acusados de haber provocado con cócteles molotov gravísimas quemaduras a un ertzaina.

La vuelta al estadio de un gran lazo azul portado por los trabajadores de Alditrans, la empresa de José María Aldaya, constituyó uno de los momentos más intensos del acto. Puesta en pie, la multitud les tributó un sonoro aplauso tanto al lazo azul, símbolo del compromiso por la paz, como a la postura de los trabajadores de la empresa del secuestrado. En declaraciones a los medios informativos, el lehendakari José Antonio Ardanza alertó a la sociedad sobre el peligro de que a la violencia de HB y de KAS se oponga otra distinta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de junio de 1995

Más información

  • Acto multitudinario a favor de una sociedad tolerante