Tradición viva
El cantaor gaditano-madrileño ha vuelto a triunfar a menos de cuatro meses de haber actuado en el mismo local. Gran noche de público y de arte, pues también la veteranísima guitarra del tocaor malagueño contribuyó a realzar el magnífico recital de Chaquetón, un profesional al que se nota con más temple y ganas de entregarse que el periodo anterior a su grave enfermedad. Pero nada más lejos del olor alcanforado que desprende el arte muerto, pasado o contemporáneo, que el cante recuperado de Chaquetón. Su estilo restituye con frescor la esencia de la mejor escuela gaditana, de la que varios miembros de su familia han sido y son algunos de sus máximos representantes.Los palos por romeras de su tío Antonio Chaqueta -al que Camarón recordaba por soleá- las siguiriyas de Cádiz o Jerez y la malagueña de El Mellizo, expresadas con naturalidad y sin la distorsión del sonido eléctrico, afirmaron la pervivencia de la emoción auténtica. Es un Chaquetón con dominio para jugar con los cantes más rítmicos como alegrías, bulerías y tangos, en los que él sabe practicar unos trabalenguas de factura original.
Chaquetón
Chaquetón, cante; Paco de Antequera, toque. Casa Patas. Madrid, 27 de mayo.


























































