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Los Reyes alientan a los jóvenes a luchar por la libertad y la tolerancia para preservar la democracia

Los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofia, distinguidos ayer con sendos títulos de doctores honoris causa por la Universidad norteamericana de Georgetown, alentaron a los jóvenes recién graduados, entre ellos su propio hijo, el príncipe Felipe, a luchar por la libertad y la tolerancia para que la democracia sea preservada en el futuro. Don Juan Carlos quiso hacer extensivo su título a todo el pueblo español porque, según dijo, "ningún hombre solo puede llevar a cabo el extraordinario cambio político, económico y social que se ha experimentado" en España en el curso de los dos últimos decenios.

Los títulos otorgados a los Reyes ratifican la estrecha relación de la Corona española con Georgetown, donde en la noche del viernes el príncipe Felipe se graduó como master de Relaciones Internacionales. Es una relación que supera los límites de lo estrictamente académico porque hacer amigos en esta universidad es también hacer amigos entre futuros gobernantes de Estados Unidos y de otros países. El propio presidente norteamericano, Bill Clinton, con quien los Reyes se entrevistaron el miércoles pasado, cursó aquí los mismos estudios que ahora acaba de completar don Felipe con notas sobresalientes.Georgetown quiso distinguir al Rey con el doctorado honoris causa en Derecho por ser, "tanto en España como en el extranjero, el modelo de lo que debe ser un monarca en el siglo XXI". "Su Majestad simboliza para todos los españoles el triunfo de la democracia, el bienestar nacional y la mejor tradición de España", dijo el embajador norteamericano, Thomas Dodd, en la lectura de la alabanza oficial al Rey.

A su vez, la Reina recibió el mismo título en Humanidades por su "contribución de manera extraordinaria a la vida de España en sus expresiones nacional e internacional". La alabanza a doña Sofía recordó, asimismo, su infancia en el exilio, su contribución en beneficio de los marginados y su promoción del arte.

Don Juan Carlos recibió la distinción, simbolizada en una estola de color blanco, con una nota de humor, como corresponde a la costumbre oratoria de Estados Unidos: "Quizá la universidad ha querido concederme este título de doctorado para que, cuando mi hijo empiece a hacer alarde de su master, yo sea capaz de contestar: "Sí, pero yo soy doctor".

El Rey agradeció que se le reconocieran sus méritos al impulsar a España hacia la democracia tras la muerte del general Francisco Franco y al defenderla después la noche golpista del 23 de febrero de 1981. "Sin embargo, la nación es pañola, por completo, debería ser mencionada en ese sentido. (...) Permítanme que acepte el honor que me conceden en nombre de todos mis conciudadanos españoles, dijo.

Don Juan Carlos matizó, en un discurso pronunciado en inglés, que, pese a esos logros, "la historia no se detiene" y advirtió: "Si hemos superado con éxito los obstáculos de nuestro pasado, debemos perseverar a la hora de promover nuestros objetivos futuros". "La paz y la prosperidad, la democracia y la justicia", declaró, "no se consiguen fácilmente: se debe luchar por ellas para que sean preservadas y protegidas en el futuro".Doña Sofia añadió, en mejor inglés aún, a los cerca de 300 estudiantes que ayer recibían sus títulos frente a la fachada de esta universidad casi centenaria: "Es vuestro deber como jóvenes estudiantes, pero también el nuestro, mejorar los logros de las generaciones anteriores y, con valor y responsabilidad, aspirar a un mundo más justo, presidido por la tolerancia, el diálogo y la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de mayo de 1995

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