La taberna cibernética

Inaugurado el primer café que permite a su clientela entrar en la red Internet

La primera taberna galáctica española abrió sus puertas ayer en Madrid: es para tomarse un café con un amigo australiano. Pero sin verse las caras. O para adentrarse en los nuevos paisajes que se contemplan al viajar por las autopistas de la información. O para disfrutar del último grito tecnológico. El local se llama La Ciberteca de Madrid, y es un café en el que ofrecen bebidas y la posibilidad de conectarse a Internet, una red informática que recorre todo el planeta y ofrece a sus 30 millones de usuarios información variada y conversaciones entre ellos. Todo, desde un ordenador.El escritor y periodista Moncho Alpuente presentó ayer el nuevo local: "Circular por esta red no es privilegio de experimentados informáticos. No se necesita casco, no hay riesgo de colisión ni grandes atascos", dijo. Y habló también de sus experiencias como viajero por esta red: visitó la plaza Roja de Moscú, "en la que me intentaron vender unos pins", dijo; se presentó en la Casa Blanca, "y me ofrecieron la posibilidad de mandar un mensaje al presidente", añadió.

La idea de montar este cibercafé ha partido de un grupo de usuarios de informática que se han propuesto facilitar el acceso a Internet. "La Ciberteca es la apuesta de un grupo de profesionales de diferentes sectores por un espacio físico sin fronteras que permita disfrutar y aprender con la red planetaria de comunicaciones", comentan los promotores.

"Está dirigida a los profesionales o empresarios que buscan bases de datos, o a investigadores, o a curiosos, incluso los niños tienen a su disposición recursos multimedia", señala Javier Poves, uno de los promotores de esta singular cafetería en la que se pueden degustar también distintas bebidas inteligentes (zumos con grandes dosis de vitaminas).

Para conectarse a Internet desde este local hay que pagar 750 pesetas, que dan derecho a media hora de viaje por este "censo universal", según la definición de según la cteímicion de Alpuente. Otra posibilidad es hacerse socio: 10.000 pesetas de inscripción más una cuota mensual de 5.000. Cada asociado tiene su propia página y su propio espacio.

De momento se han instalado ocho terminales en este bar. Es lo único raro en un espacio convencional por lo demás. También está previsto acondicionar más terminales informáticas para realizar cursillos para quienes quieran convertirse en expertos en estas redes. Además, se ofrecen otras actividades como foros de discusión en la red o consultoría y asesoramiento para conexiones. Copas e infomática son ya pareja.

La Ciberteca. General Perón, 32 (metro de Lima). Precio de la conexión con Internet, 750 pesetas por media hora (estudiantes, mitad de precio)

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