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CONFLICTO EN LA SANIDAD PÚBLICA

Escasa incidencia real en la vida hospitalaria

Las consultas del hospital Ramón y Cajal, de Madrid, funcionaron ayer con normalidad. En muchos centros andaluces nada denota que en la sanidad pública haya un sector médico en paro. En Galicia, que fue día festivo, todos los centros de salud, incluidos los hospitales, atendieron como cualquier otro día festivo y en Valencia la protesta parecía perder fuerza. Las constantes visitas de redactores de este periódico a los hospitales en busca de un colapso de la sanidad son infructuosas. "Hay más repercusión en los medios de comunicación que incidencia real", sentenciaban ayer miembros del sindicato CC OO en el Ramón y Cajal. Tanto CC OO como UGT coinciden, además, en señalar la dificultad de contabilizar a los huelguistas. "A los médicos nadie les controla la entrada y la salida como al personal subalterno. En teoría tendría que controlarles el jefe de servicio, pero ¿y si el propio jefe de servicio no cumple los horarios? Esas cosas pasan y no sólo en la huelga, junto a otro muchos médicos, claro, que sí cumplen".En el Ramón y Cajal no hay comité de huelga, ni siquiera un cartel que avise del conflicto. Hay un número indeterminado de quirófanos cerrados, pero las consultas parecen funcionar con normalidad. Ayer funcionaron los mínimos en cirugía maxilofacial y traumatología, si bien en ortopedia infantil todo era normal, como en urología. Todas las radiografías programadas se hicieron y en cirugía vascular no ha habido huelga.

El ambiente era similar en el Doce de Octubre, también de Madrid. Aquí, servicios como los de cirugía digestiva, maxilofacial o cirugía plástica tenían suspendidas las consultas, salvo para urgencias y pacientes desplazados. Algunos pacientes se desvían a centros concertados y otros a urgencias. Muchos han dejado de ir al hospital, advierten los sanitarios, salvo que sea estrictamente necesario.

En el Clínico, la protesta era, sin embargo, más patente, con pocos pacientes en los pasillos y muchas consultas cerradas.

Tranquilidad en Galicia

En Galicia, el ambiente fue más tranquilo que en días anteriores. Fue fiesta y, además, los médicos han recibido bien la oferta de la Xunta, que consiste en asumir progresivamente su demanda salarial de 77.000 pesetas mensuales a razón, en una primera fase, de 15.000 pesetas de incremento lineal y otras 15.000 asignadas discrecionalmente por los jefes de servicio.

La protesta en Valencia perdió fuerza, aunque se anuló el 18% de operaciones. Además, el sindicato médico se comprometió a responder en un plazo de 24 horas la nueva propuesta del Servei Valenciá de Salut, que, en caso de ser aceptada definitivamente, supondría restablecer la normalidad. Una oferta concretada en ocho puntos, de los cuales el aumento salarial sigue siendo el más conflictivo. Al término de la reunión, el sindicato seguía reticente a aceptar la cifra de 300.000 pesetas anuales.

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) amenazó ayer a los médicos de hospital con desviar a las clínicas privadas concertadas las intervenciones quirúrgicas no realizadas durante la huelga; una medida que se pondría en marcha la próxima semana. El Sindicato Médico andaluz hablaba ayer de la suspensión de 567 intervenciones quirúrgicas y alrededor de 13.000 consultas externas cada día. El tercer día de protesta mantuvo los niveles de normalidad y de falta de incidencia de días anteriores y los servicios mínimos, del 40%, se están respetando.

Información elaborada por Miguel Bayón, Elena Castelló, Cruz Blanco, Primitivo Carbajo, Claudia Navarro y Natalio Blanco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de mayo de 1995