Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los partidos políticos se comprometen a mantener el actual modelo de reparto de la Seguridad Social

CARMEN PARRA / BELÉN CEBRIAN,. Los partidos políticos que forman la potencia parlamentaria para el análisis del sistema de la Seguridad Social -Partido Popular, Izquierda Unida, CiU y PSOE- consiguieron ayer un consenso histórico. Se han comprometido a mantener y fortalecer el actual modelo solidario de Seguridad Social, al tiempo que hacen una serie le recomendaciones para su mejora. Losgrupos parlamentarios quisieron trasladar ayer a la opinión pública su "convicción de que el sistema puede seguir cumpliendo su compromiso con la actual y futura población protegida".

Los grupos parlamentarios desvanecieron ayer uno de los últimos fantasmas sociales, al reforzar su compromiso con un modelo de Seguridad Social basado en el reparto y la solidaridad entre generaciones, y no en la capitalización (modelo similar a un seguro privado donde la prestación está totalmente relacionada con lo que se ha cótizado). Al tiempo, los diferentes grupos se comprometieron también a desvincular la discusión sobre el modelo de Seguridad Social -y por tanto del Estado de bienestar- de polémicas partidistas para evitar que se convierta en instrumento de campaña electoral.Tras un año de trabajos y tres días de encierro en Toledo, los partidos miembros de la ponencia consiguieron ayer acordar un documento de bases que cada partido estudiará ahora a nivel interno para introducir posibles enmiendas o modificaciones. A partir de ahí, la ponencia elaborará un documento definitivo para su debate en el Congreso, a ser posible, en marzo.

Si bien la ponencia no establece medidas definitivas, sí marca el camino por el que discurrirá el análisis de la Seguridad Social durante los próximos meses, al tiempo que sugiere una serie de medidas al Gobierno. Así, por ejemplo, se muestra a favor de separar claramente la financiación de la sanidad y la asistencia social de la financiación de las pensiones. En el primer caso, los fondos tendrían que venir del sistema impositivo e n general, mientras las pensiones se seguirían financiando con contribuciones sociales. La ponencia se muestra a favor de reducir las contribuciones empresariales para favorecer la creación de empleo, pero siempre que ello no desequilibre el sistema y no genere más déficit público.

En su documento, los partidos abogan también por una relación mayor entre la cuantía de la contribución y de la prestación, eliminando los topes internos de cotización y dejando solamente el máximo, situado ahora en 360.000 pesetas. La ponencia cree también que hay que introducir mayor "equidad y contributividad" en el sistema, es decir, que habría que buscar nuevas fórmulas de cálculo de la pensión y, aunque no lo especifica, distintos partidos han confirmado que uno de los caminos por los que se podría optar es por alargar el periodo de cómputo para calcular la cuantía de la pensión, situado ahora en ocho años.

La edad de jubilación es otra de las cuestiones que los partidos creen que el Gobierno debe analizar. En este sentido, la ponencia mantiene la jubilación a los 65 años, pero sugiere que, voluntariamente, se pueda optar por seguir trabajando al llegar a esa edad, con suspensión "total o parcial de la pensión", pero cobrando el sueldo y sin que el empresario tenga que cotizar por el trabajador.

Junto a mejoras en gestión y recaudación, la ponencia recomienda nuevas fórmulas de Financiación para que no recaigan en el régimen general de la Seguridad. Social los desequilibrios que tienen los regímenes especiales; ir hacia la integración de todos los regímenes de forma que queden sólo dos: el de asalariados por cuenta ajena y el de autónomos; y que la Seguriad Social cree una reserva de fondos para evitar la incidencia de las crisis económicas.

Tanto Juan Carlos Aparicio, del PP, como Alejandro Cercas, del PSOE, expresaron ayer su satisfacción por la consecución del pacto. Además de ellos, formaban parte de la ponencia por parte del PP Cristóbal Montoro, y Rodolfo Martín Villa; por el PSOE, Justo Zambrana y Francisco Arnau, y por IU, Ricardo Peralta y Pedro Antonio Ríos.

De otro lado, el ministro de Trabajo, Juan Antonio Griñán, que participó en París en un consejo de ministros informal de la Unión Europea, señaló que era imposible homogeneizar los sistemas de los 15 países miembros por su enorme disparidad. En el consejo, informa Enric González desde París, hubo acuerdo sobre tres ideas: que la Seguridad Social es irrenunciable dentro del modelo europeo, que hay que consolidarla, y que su financiación no debe penalizar el empleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 1995

Más información

  • La ponencia que estudia el sistema aconseja incentivos para retrasar la jubilación