Aromas de buen toreo
En pleno mes de enero salió el sol por tierras de Ajalvir, y asistimos a una tarde interesante en la que hubo aromas de buen toreo. Una tema de toreros todavía poco placeados pero con cosas que decir y que, en distinto grado, desplegaron oficio y mejores intenciones.José María Plaza en sus dos toros estuvo muy decidido y toreó bien con la muleta. En su segundo interpretó el toreo al natural con ajuste y mando, llevó cosido al morlaco en la franela y acompañó el viaje con la cintura.
Jesús Romero hizo en su segundo un templado quite con su capote, elegante, y en sus dos faenas de muleta toreó con ambas manos con gusto, variado y bien colocado.
José Carlos Lima está más verde que sus compañeros y la suerte se olvidó de él. Su primero era un inválido consumado y su segundo desarrollaba sentido y, entre ciertos apuros, tuvo que abreviar. Voluntad no le faltó en ningún instante.
Lampreia / Plaza, Lima, Romero
Seis toros de Antonio Manuel F. Lampreia, bien presentados, mansos y de juego desigual. José María Plaza: oreja; oreja, salió a hombros. José Carlos Lima: silencio; silencio. Jesús Romero: oreja; petición y vuelta al ruedo. Plaza de Ajalvir, 28 de enero. 2ª corrida de feria. Media entrada.


























































