El honor, la honra y los celos vuelven a unir a Marsillach y Calderón
Hace 10 años la entonces recién creada Compañía Nacional de Teatro Clásico, con Adolfo Marsillach al frente, se dió a conocer con El médico de su honra, un drama de Calderón de la Barca en el que el protagonismo recae sobre el honor, la honra y los celos. "De ahí que este montaje sea hoy más actual que nunca, ya que en él se cuestiona la diferencia entre el honor, como problema personal, y la honra, como problema colectivo, algo que se discute mucho estos días", dice el director, que vuelve hoy con esta obra al mismo escenario.
Esta nueva versión, que ya ha visitado algunas ciudades españolas, cuenta también con el mismo espacio escénico y vestuario, concebidos por Carlos Cytryriowski; la misma música de Tomás Marco; la misma versión de Rafael Pérez Sierra, pero diferente reparto, por lo que Marsillach habla en. todo momento de estreno. Lo que se ignora es si en esta ocasión se volverá a reproducir la polémica que, en torne, a los clásicos, suscitó en 1985, este acontecimiento.
La novedad viene marcada por un nuevo reparto formado por Carlos Hipólito, Adriana Ozores, Héctor Colomé, Manuel Navarro y Arturo Querejeta, entre otros.
La Compañía Nacional de Teatro Clásico, que vive uno de sus mejores momentos, había vendido ayer cerca de 5.000 localidades para un espectáculo aún no estrenado.


























































