Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un dueño de Navalquejigo guarda en su, finca la pila bautismal "para protegerla"

La iglesia del pueblo abandonado de Navalquejigo, construida en el siglo XIII, cada vez tiene menos cosas: hace diez años Madrid se quedó sin campanas; hace cinco las imágenes de su interior fueron llevadas al Ayuntamiento de El Escorial (8.700 habitantes) para evitar su robo; hace un año, algunos elementos arquitectónicos fueron cambiados de lugar. Ayer, la pila bautismal de la iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz se ocultaba, bien vigilada en una finca de otro municipio cercano.La situación legal de Navalquejigo (villa compuesta por iglesia, Ayuntamiento, picota, plaza de toros y viviendas de labriegos) es un auténtico lío. De una parte, el Ayuntamiento de El Escorial (municipio del que forma parte Navalquejigo. desde 1895) reclama como suyos todos los edificios. públicos y las calles. De otra, los principales propietarios del conjunto rural que prefieren. mantenerse en el anonimato consideran que la iglesia y lo que ella encierra es suyo.

Lo único seguro es que el conjunto se degrada irremediablemente a causa del abandono y de los actos vandálicos. Los propietarios explican: "Algunos elementos han sido retirados provisionalmente de la iglesia para, protegerlos del robo y de los gamberros. La pila bautismal estaba llena de excrementos y jeringuillas cuando la retiramos".

El alcalde de El Escorial, Mariano Rodríguez, del PSOE, da su versión: "Este Ayuntamiento considera que la iglesia es pública según los documentos del registro. Los elementos trasladados estarían mejor a recaudo público. El problema que se plantea es qué hacer con ellos si los recuperamos. La iglesia a causa del deterioro, tampoco parece un lugar adecuado".

José Luis Martín, concejal del PP, en la oposición, explica: "Estas personas, sean o no saen dueños de la iglesia, algo que pongo en duda, no tienen derecho a llevarse nada. No se puede desmontar un monumento. Si creen que la iglesia puede sufrir actos vandálicos, que mejoren su seguridad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 1995