Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
SUSANA FORTES | PREMIO TUSQUETS 'NUEVOS NARRADORES'

"Me da vértigo abandonar la novela a la intemperie"

Sólo faltan unas horas para la presentación de la opera prima de Susana Fortes y da la impresión de que cuando esta gallega de 35 años termine de hojear el primer ejemplar de Querido Corto Maltés, va a agarrar el libro y el petate y va a salir corriendo. El miedo del escritor novel al estreno, simple timidez o las dos cosas al tiempo, el caso es que la ganadora del I Premio Nuevos Narradores de Tusquets y la Escuela de Letras es un mar de dudas: "Yo escribí esta novela mucho más por necesidad que por divertimento. Tenía que contar esa historia. Tal vez tenía que contármela y en ese sentido es una novela que nació con la voluntad de escribir para mí misma. Ahora, los azares de la vida han querido que esté a punto de entregarla a miradas anónimas. Me da un poco del vértigo abandonar la novela a la intemperie"."¿Qué puedo sentir" continúa Susana Fortes, "sino confusión y, vértigo, halago, sensación de pérdida?" En efecto parece que la suerte está echada -Juan José Millás bautiza el libro mañana en Madrid-, pero tal vez la intemperie no lo sea tanto. Después de ser seleccionada entre unos 400 candidatos mediante el sistema de criba más concienzudo de la España de los premios ha sido bendecida por un jurado compuesto por Alfredo Bryce Echenique, Eduardo Mendoza, Belén Gopegui, Alejandro Gándara y Beatriz de Moura.

Pero eso a Fortes no la tranquiliza mucho: "Sí, es halagador haber llegado hasta aquí, pero provoca también sentimiento de pérdida. Ahora la gente va a leer el libro, cada uno lo va a interpretar a su modo, y así va a dejar de pertenecerme". Lo que Fortes va a dejar de poseer es lo que ha soñado y escrito desde lo que ella llama "la diáspora": Querido Corto Maltés ha nacido en el Mediterráneo valenciano, donde Foftes ejerce de profesora de Historia. "A pesar de ello, o precisamente, por ello, es una novela muy gallega, llena de morriña. Es una mezcla de memorias sensoriales, invenciones y modifica ciones de la realidad".

La obra de Fortes contada por ella misma "es la historia de Ana, una mujer que no quiere crecer, que va por el mundo como el que lleva una entrada para el cine. Vive en un mundo de ensoñación, muy cinematográfico: cree que los deseos muy fuertes pueden convertirse en realidad".

¿Es autobiográfica? "Bueno, seguramente toda primera novela es autobiográfica. Hay inúchas cosas de Ana que son mías. Sobre todo el amor a Corto Maltés [personaje de cómic creado por el dibujante italiano Hugo Pratt]. Cuando mi hermano me habló de él, me fascinó enseguida: es un marinero anarquista, aventurero, duro, guapo, conoce a todos los personajes que a mí me gustaría conocer, ha leído mucho, viajado mucho... Es un tipo con principios..."

La pasión entre Ana y F., un corto maltés de carne y hueso, nace en los Picos de Europa, llega a La Habana y se alimenta en Lisboa, bajo grandes cantidades de lluvia, tifones y desencuentros. La novela se convierte así también en un libro de ciudades, de viajes, y he ahí una de sus grandes sorpresas: Fortes describe el ambiente de Lisboa y La Habana con precisión mágica. "He estado varias veces en Lisboa, pero nunca he estado en Cuba. Lo que pasa es que me especialicé en Historia de América, y me apasioné con el estudio del tráfico de esclavos que llegaron a Cuba desde África".

La pasión de Fortes por las historias de esclavos, la llevó a incluir en la novela una trama paralela que cuenta el viaje de un guerrero yoruba desde la esclavitud a la libertad: "Tardé un año en escribir el libro y en ese tiempo cambió mucho. Todo parece una maraña , pero he escrito el libro como me ha ido saliendo, sin un guión previo. Me dicen que eso es escandaloso porque es una historia muy enrevesada y muy difícil de escribir, pero es que yo soy así, bastante enrevesada".

Novela de saudades, de brumas, de fuerzas de la naturaleza y del poder de la fantasía, Querido Corto Maltés es también una mirada ingenua a "estos tiempos de asedio y guerra", una reivindicación de la infancia perdida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 1994