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Un millar de 'balseros' se fugan de un campamento de Panamá tras herir a 120 soldados de EE UU

Un millar de cubanos refugiados en un campamento militar norteamericano en Panamá se fugaron ayer después de causar graves incidentes en los que unos 120 soldados estadounidenses resultaron heridos. Los balseros rompieron las verjas y apedrearon a los militares norteamericanos que vigilan las instalaciones del Canal. La mayoría de los huidos regresó voluntariamente a los campamentos, y más de 30 refugiados fueron finalmente detenidos por la policía panameña.

Los cubanos, que fueron recogidos en el mar este verano, decidieron abandonar por la fuerza la base a la vista de que el Gobierno de Estados Unidos no autoriza su traslado legal a territorio norteamericano. Los refugiados se abrieron paso a pedradas entre los soldados estadounidenses que vigilaban la base, quienes renunciaron a hacer uso de las armas de fuego para evitar una carnicería.Los incidentes que concluyeron con este sorprendente episodio comenzaron el miércoles, cuando un grupo, de cubanos se amotinó en protesta por las malas de condiciones de vida que padecen y por lo desesperado de su situación: ni pueden residir en Panamá ni son aceptados de nuevo en Cuba ni tienen permiso para reunirse con sus familias en Miami. Son los incidentes más graves registrados hasta ahora, según el general James Wilson, responsable de los campos de refugiados.

En meses anteriores se habían producido incidentes violentos en las bases norteamericanas del canal de Panamá, pero nunca se había registrado una escapada masiva como la ocurrida ayer. El Pentágono no quiso comentar anoche si sus soldados buscarán ahora a los cubanos huidos o esa misión será responsabilidad de la policía panameña, aunque finalmente la mayoría de los fugados decidió regresar voluntariamente al campamento.

Fuentes militares en Washington no quisieron tampoco dar detalles sobre las circunstancias exactas en las que fue posible que cientos de personas desarmadas violarán los sistemas de protección de un centro militar. En las bases de Panamá se encontraban refugiados cerca de 9.000 cubanos.

Motines en Guantánamo

Algunas protestas y motines han ocurrido asimismo en los últimos meses en la base de Guantánamo (Cuba), donde permanecen más de 22.500 personas, también sin opción de salir hacia ningún destino. Los periodistas que han visitado últimamente la base de Guantánamo han detectado la escasez de agua corriente y medicinas, así como la aparición de enfermedades por malnutrición.Como reacción a la protesta de la comunidad de exiliados cubanos en Miami por esas condiciones, el Gobierno norteamericano aceptó el mes pasado recoger en territorio de Estados Unidos a los ancianos y a los niños, pero siguió negando el acceso a los demás.

La prohibición de entrada a Estados Unidos fue decidida el pasado mes de agosto por el presidente Bill Clinton para contener la oleada de refugiados ¡legales que, a bordo de rústicas embarcaciones, llegaron a las costas norteamericanas.

En el acuerdo firmado con el Gobierno cubano el pasado mes de septiembre Washington se comprometió a conceder 20.000 visados al año a los cubanos que quieran abandonar la isla. Pero ese compromiso no afectaba a los trasladados a las bases militares, a los que se exige que regresen a Cuba para iniciar allí los trámites pertinentes para. la solicitud de visados. Esto, en realidad, es una vía muerta, puesto que ni los refugiados aceptan el regreso a su país por miedo a represalias ni el Gobierno cubano ha aprobado su retorno.

La policía panameña detuvo a unos 30 balseros de los cerca del millar que se habían fugado, del campamento norteamericano. Fuentes policiales señalaron que un número no determinado de cubanos fueron capturados en las inmediaciones de la localidad de Paraíso, una pequeña población situada en la orilla opuesta del Canal.

Refugiados lesionados

Además de los soldados norteamericanos, también resultaron heridos "un número. indeterminado de cubanos", según señaló la coronel Melene Reeder del Ejército norteamericano, a la agencia El Pentágono envió tras los disturbios un contigente de 600 soldados especializados en la lucha antidisturbios para reforzar a los 500 miembros de la Policía Militar norteamericana que desde el pasado. mes de septiembre patrulla cuatro campos de refugiados cubanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de diciembre de 1994

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