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El escritor peruano Julio Ramón Ribeyro muere en Lima a los 65 años

En sus numerosos cuentos mantiene "un clima de frustración y desaliento"

El escritor peruano Julio Ramón Ribeyro, falleció ayer, a los 65 años, en un hospital de Lima, donde se recuperaba de una reciente intervención quirúrgica en un riñón, según informó su esposa, Alida. El pasado mes de mayo, el escritor visitó España con motivo de la publicación de dos libros, la reedición de la novela de juventud Cambio de guardia (Tusquets) y la recopilación Cuentos completos (Alfaguara), que coincidió con la celebración de una semana de autor dedicada a su obra literaria, en la Casa de América, de Madrid.

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Julio Ramón Ribeyro, premio Juan Rulfo de literatura de este año, había ingresado en el hospital a primeros de octubre para ser intervenido de una afección en la uretra y un riñón, cuando los médicos descubrieron un avanzado cáncer. "Inexplicablemente, cuando su estado venía mejorando la noche del sábado fue atacado por una neumonía, que lo apartó de la vida", declaró ayer su esposa, Alida, a la Agencia France Press (AFP), en la que el escritor había trabajado durante 12 años como traductor y redactor en la sede de París.Natural de Lima, siguió estudios de literatura y derecho en la Universidad Católica. En 1952 viaja a Europa, donde alterna los estudios con el periodismo en Madrid, la literatura en París y Múnich, o la fotografía en Amberes. Regresa a Perú en 1958 como profesor en la Universidad de Huamanga, y en 1960 fija su residencia en París. Tras su paso por la AFP, en 1972 ingresa en la delegación del Perú en la Unesco como consejero cultural.

"Soy un escritor de fragmentos", declaró a este diario en mayo, al indicar que la técnica de secuencias muy cortas le permitía armar mejor la novela. Sus numerosos cuentos y Prosas apátridas (Tusquets), conjunto de reflexiones personales, forman su obra más conocida. "Mis tres novelas las escribí antes de los 35 años, y después he escrito sólo cuentos y textos de pensamientos cortos. Siempre me ha quedado el deseo de escribir una gran novela que sea una síntesis de toda mi experiencia. En mis relatos hay un clima de frustración, fracaso y desaliento". A partir de 1960 aparecen en Perú en pequeñas editoriales sus novelas Crónica de, San Gabriel (1960), Los geniecillos dominicales (1965) y Cambio de guardia (1976), que adquieren mayor difusión cuando son publicadas por Tusquets en España en 1983, junto con la antología de cuentos Juventud en la otra ribera, que aparece en Argos-Vergara. También publicó un volumen de teatro y, artículos reunidos en La caza sutil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de diciembre de 1994