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HORTALIZAS CONTAMINADAS.

Una soldadura rota y una planificación inadecuada

11.00 horas del 7 de noviembre de 1970. Técnicos del Centro de Energía Nuclear Juan Vigón de Madrid inician la operación de trasvase de 700 litros de desechos de alta radiactividad. A las 11.05, decenas de litros de ese líquido corren ya por los desagües de Madrid hacia el río Manzanares. Acaba de producirse la más grave contaminación radiactiva de la historia de España. Los habitantes de Madrid y sus alrededores no fueron informados del hecho y consumieron toneladas de verduras y hortalizas contaminadas. Ahora, 24 años más tarde, se han conocido por primera vez los informes confidenciales y secretos sobre el alcance de aquel suceso.

El desprendimiento de una placa soldada a la tubería de trasvase de líquidos radiactivos fue el origen. del accidente ocurrido en la Junta de Energía Nuclear (JEN) aquel sábado 7 de noviembre 1970.La placa había sido colocada sólo diez meses antes, pero hubo "falta de control en la instalación", como reconoció la JEN en su informe confidencial del 18 de noviembre. "Ni el jefe de la Sección de Combustibles irradiados, ni el jefe del Grupo de Operación de la Planta M-1 ni el jefe del Grupo de Residuos conocían la reglamentación en materia de seguridad nuclear", afirma el informe.

El trasvase de los líquidos, origen del accidente, tuvo, además, una "planificación inadecuada" porque se efectuó mientras estaba abierta una válvula que podía comunicar posibles fugas del líquido con el desagüe general de Madrid.

Detectado el accidente a los cinco minutos de iniciarse el trasvase, la alarma consiguiente originó "cierto confusionismo". "Mientras el representante de Medicina y Protección recomendaba que no se vertiese más agua a la red general, se hacía, al parecer, lo contrario".

Un alto cargo de la JEN presente en la operación del accidente y que prefiere no ser citado porque sigue trabajando en el centro, hoy denominado Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas- minimiza los efectos del accidente, pero agrega otro dato preocupante: "A la salida de la JEN, la tubería del desagüe estaba deteriorada y también salió líquido radiactivo en el subsuelo de la calle; se recogió el barro y se llevó a El Cabril (Córdoba)".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de octubre de 1994