FERIA DE SALAMANCA

Orejas para todos

Como hace tiempo que se perdió en la mayor parte de las plazas el valor de una vuelta al ruedo, todo se reduce a cortar orejas y como la buena gente considera que cuantas más orejas mejor es la corrida, se liaron a pedir orejas como podían haber pedido socorro, porque el caso es que después de concedidas se protestaban y, sin ir más lejos, Jesulín salió de la plaza como vino: andando. Se conoce que era por armar barullo y sacar el cuerpo de mal año, por lo que las buenas gentes vociferaron y sacaron el moquero o agitaron las almohadillas. Por enredar, más que nada.De hecho sobraron orejas en ese diluvio de siete, y pues tos a poner las cosas en su sitio, podríamos prescindir sin ningún cargo de conciencia de las concedidas a Jesulín, de la primera a Camino y, desde luego, de la segunda a Pedrito en el sexto. Como esto, a juicio de los taurinos, puede equivaler a ganas de jorobar el pasodoble, digamos que cada cual viaja con su maleta y que con su pan se lo coma. Camino, le hizo una larga y monótona faena a su primero, que caía a cada paso, pero con el cuarto, en puntas, encastado y pidiendo la documentación al torero, éste se la enseñó con decisión y valor encomiables y contundecia a la hora de matar.

Domecq / Camino, Jesulín, Pedrito

Dos toros de Marqués de Domecq (resto rechazados en el reconocimiento), sospechosos de pitones. Cuatro de Jódar y Ruchena, bien presentados. Rafael Camino: oreja protestada; oreja. Jesulín de Ubrique: oreja; oreja protestada. Pedrito de Portugal: oreja; dos orejas Plaza de la Glorieta, 19 de septiembre 9ª de feria. Tres cuartos de entrada.

Jesulín, zapatillero y tenso, condujo su primera faena a la mayor gloria del parón y la tortilla, sin lograr otra cosa que división de opiniones. En el quinto, que tuvo nervio, consideró que no estaba el horno para bollos y muleteó con temple e insipidez.

Pedrito de Portugal muleteó con pulcritud a su primero, que tenía fijeza y temple, sin acabar de romperse el torero. Con el sexto, un toro que exigía que le llevasen muy embebido en la muleta, lo consiguió en ocasiones sobre todo en un par de series de derechazos muy meritorias.

Los toros de Jódar y Ruchena-tuvieron casta, hicieron cosas de toros y dieron importancia a la tarde. El toro es el que da importancia a esta fiesta. Sin duda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de septiembre de 1994.

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