Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Altos cargos de Interior compraron pisos en Miami al grupo empresarial del juego de los hermanos Franco

Antiguos altos cargos de Interior -entre ellos, el ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera y el responsable de documentación del departamento Pedro García Juarranz- compraron en 1990 apartamentos en Miami (Florida) a empresas del grupo Recreativos Franco, uno de los más potentes del sector del juego en España, cuyas competencias legales dependen en buena parte de dicho ministerio. Los Franco han invertido cerca de lo millones de dólares (más de 1.300 millones de pesetas) en comprar el complejo The Four Ambassador, en Miami, donde están los apartamentos, según han confirmado portavoces de las empresas de los Franco.

La compra por los empresarios del juego del complejo se hizo a través de dos sociedades españolas, Codere y Fradisa, y de una americana, US Properties Inc., constituida expresamente para la operación. Precisamente el departamento que dirigió durante varios años García Juarranz, nombrado comisario general de Documentación en 1987, tenía entre sus competencias el control del juego en España, así como la emisión de informes sobre la conveniencia de conceder o no la autorización de apertura de casinos. García Juarranz trabajó después en el gabinete de Vera.La vinculación entre las empresas de los Franco y ex altos cargos de Interior es más evidente en el caso del que fue subsecretario del departamento entre 1986 y 1988, José Luis Martín Palacín. La empresa española Indiasa, vinculada a Martín Palacín a través de su segunda mujer, Asunción Arrillaga, gerente de la sociedad, actuó como intermediaria en la compraventa del complejo inmobiliario The Four Ambassador para el grupo Codere en 1990. Por su actuación como broker, según las dos partes, Indiasa cobré "una comisión mínima de 12 millones de pesetas".

Verá, Juarranz y Martín Palacín comparten asesor: el especialista en derecho fiscal José Manuel Díaz Arias. El abogado -residente en EE UU, aunque también tiene despacho en Madrid- asesoró a los tres ex altos cargos en sus inversiones en el exterior, según ha reconocido el letrado. En el caso de Indiasa, el bufete Díaz Arias llevó a cabo una labor de asesoramiento directo, participando en Indiasa como accionista a través de la sociedad Gage S.A. hasta 1992.

El apartamento de Rafael Vera en Miami, como el de García Juarranz, está ubicado en The Four Ambassador, muy cerca de Brickell Avenue, en pleno corazón de la ciudad. La compra del inmueble por Vera -aunque figura a nombre de su mujer, María Ángeles Esquiva- se realizó en abril de 1990 por un importe de unos 80.000 dólares (unos ocho millones de pesetas de la época). La compra fue autorizada por Transacciones Exteriores y fue declarada en el impuesto de patrimonio en 1992, aunque teóricamente ya debió hacerse el año anterior.

En metálico

En las declaraciones de renta y patrimonio del matrimonio Vera-Esquiva no consta ninguna carga hipotecaria o préstamo por la compra del inmueble. Tampoco ningún ingreso por alquiler o gastos derivados de su mantenimiento. De ello se deduce que la adquisición se hizo en metálico.

El complejo residencial The Four Ambassador, según los folletos promocionales de que dispone la Cámara de Comercio española en Florida, ofrece un ambiente "de superioridad exquisita". Vera no ha detallado cómo es el apartamento, pero matiza que es "pequeño".

Otro extremo atractivo del complejo inmobiliario, por donde han pasado personalidades como los ex presidentes estadounidenses Ronald Reagan y Gerald Ford, es la seguridad. "El sistema de seguridad [del complejo]" según detalla su publicidad, "ha sido cuidadosamente planeado".

José Luis Martín Palacín y su segunda esposa, Asunción Arrillaga, también adquirieron un apartamento en Florida aconsejados por Díaz Arias. El apartamento, que según el propio Palacín fue vendido poco después de su compra, estaba situado en la localidad de Naples. En las operaciones de compra, tanto en Naples como en Miami, participó un ciudadano español, Emilio García Mena, que actualmente dirige el complejo de los hermanos Franco en Miami. García Mena, en conversación telefónica con EL PAÍS, declinó hablar sobre la propiedad de los apartamentos que gestiona.

El abogado, Díaz Arias asegura que todas las compras de apartamentos en EE UU que él asesoró son totalmente legales y que, por sus vínculos familiares con gestores del grupo Franco, surgió una ocasión propicia para realizar operaciones inmobiliarias que ambas partes consideraron rentables.

La empresa Indiasa, que intermedió en la compra de los apartamentos, fue creada en 1989. Su accionariado estaba compuesto entonces por la actual esposa de Martín Palacín, Asunción Arrillaga; el abogado Francisco Placer (del despacho de Díaz Arias); la sociedad Gage, representada por el también abogado Manuel Soria Cabrera (cuñado de Díaz Arias) y una compañía mercantil radicada en un paraíso fiscal, las Islas Vírgenes británicas, denominada Stawell Investments Ltd, de la que no ha sido posible obtener más datos. Los abogados del despacho de Díaz Arias -en cuyo bufete trabajó Vera tras dejar el ministerio-, abandonaron el accionariado en 1992.

Las fronteras del imperio del juego

España, Estados Unidos, Rusia, Latinoamérica... Las empresas de los hermanos Joaquín y Jesús Franco (Recreativos Franco) no conocen más frontera que la expectativa de beneficio. En un sector polémico, que mueve cada año billones de pesetas, salpicado de escándalos y sospechas, los Franco han sabido construir un imperio.Los últimos datos reconocidos por los propios hermanos Franco daban cuenta, en un ya lejano 1989, de facturaciones por encima de los 12.000 millones de pesetas y beneficios brutos superiores a los 2.200 millones anuales. Poco dados a las apariciones públicas y la prensa, los empresarios de las traga perras, naturales de Ajofrín (Toledo), no han ocultado nunca que su ascenso en el sector ha sido fruto de una mezcla de tesón, astucia y picaresca.

Desde sus comienzos como empresarios, los Franco han tenido sus más y sus menos con las autoridades. Reglamentos, plazos, licencias -en la mayoría de los casos dependientes de Interior- e impuestos marcan el espacio entre el éxito o el fracaso en el sector. En algunas de sus escasas apariciones públicas, los Franco no escatimaron críticas hacia Interior por la tardanza en autorizar licencias.

Sobre las compras de apartamentos realizadas por ex altos cargos de Interior en Miami a empresas de los Franco, portavoces del grupo han señalado el carácter absolutamente legal y casual de la relación comercial, favorecida porque el asesor fiscal de los antiguos altos cargos, el abogado Díaz Arias, tenga relación de parentesco con algunos de los directivos del grupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de septiembre de 1994

Más información