_
_
_
_
Reportaje:

Los padres españoles consideran que deben sacrificar por sus hijos incluso su bienestar

Asuntos Sociales analiza en un informe el entorno de los niños

Los padres "deben sacrificar por sus hijos, incluso su bienestar". Este abnegado concepto de la paternidad está fuertemente arraigado en la mayoría de los padres españoles, sea cual sea la edad, el sexo y el estado civil, se desprende de los datos recopilados por el Ministerio de Asuntos Sociales en la última edición de la Infancia en cifras. La contrapartida es un cierto sentimiento de culpa, ya que sólo dos terceras partes de las madres y una cuarta parte de los padres consideran que los quehaceres cotidianos les permiten un nivel suficiente de dedicación a los hijos.

Los padres españoles ponen un listón muy alto a su responsabilidad con los hijos. La mayoría no concibe la opción "los padres tienen su propia vida y no se les puede exigir que se sacrifiquen por sus hios". Además de considerar que su dedicación por las criaturas tiene máxima prioridad, uno de cada cuatro adultos considera que no existe límite temporal para esta responsabilidad.Sólo el 26% y 23, 1 % de varones y mujeres, respectivamente, cree que la mayoría de edad de los hijos marca el fin de la res ponsabilidad de los padres. El mismo sondeo apunta a que el 23,3% de varones y el 22,4% de mujeres considera que la etapa de la responsabilidad paterna se acaba en el momento en que el hijo se va a vivir por su cuenta. Es entre las mujeres que trabajan donde aumenta la proporción de partidarias de que la edad de los 18 años marca el fin de las responsabilidades paternas (el 31, 1 % frente al 22, 1 % de las no trabajadoras), y disminuye el número de las favorables de las responsabilidad iimitada.

Las madres y el trabajo

La exigencia de prestar la máxima atención al niño provoca a menudo la salida del mercado de rabajo de las mujeres con hijos pequeños, que vuelven a reincorporarse cuando éstos crecen. El 93% de las 55.000 personas que en 1992 hacía tres años que habían dejado un empleo por "razones personales o responsabilidades familiares" eran mujeres. De ellas, las dos terceras partes tenían edades comprendidas entre los 20 y los 34 años. Coincide con ello el hecho de que las tres cuartas partes de los españoles vean como negativo o muy negativo para los menores que sus madres trabajen fuera del hogar.Los adultos ceden en su nivel de control sobre el niño cuando éstos tienen ya entre los 12 y los 13 años. A pesar de que uno de cada cinco padres considera que siempre hay que tener en cuenta. la opinión del hijo para cambiar de domicilio, elegir el lugar de pasar las vacaciones, una proporción similar cree que para que su opinión se convierta en una decisión, éste debe alcanzar la mayoría de edad.

Es en torno a los 9 años cuando los padres presionan para que los hijos se corresponsabilicen de tareas domésticas como el ordenar los juguetes, hacer la cama y poner la ropa en. su sitio.

La buena educación, el sentido de la responsabilidad, la honestidad, tolerancia y respeto a los demás son las virtudes que los adultos españoles intentan inculcar a los menores con los que conviven. Sin embargo, el deseo de inculcarles sus propias convicciones choca con la finalidad prioritaria de "prepararles para la vida". Consumir (84,1%), competir (82,6%), ser comunicativo (76,7%), ser interesado (75,2%) y ser realista (70,4%) son los epígrafes que encabezan la lista de valores transmitidos a pesar de que los padres rechacen mayoritariamente el consumo y la competitividad. Frente a ello, al apartado ahorrar o compartir sólo les corresponde un 15,9% y 17,4%, respectivamente.

La droga es el mayor peligro que puede acechar a la infancia y juventud, según aproximadamente el 50% de los padres españoles. A mucha distancia, el alcohol, los accidentes de tráfico, un embarazo no deseado y el fracaso escolar son el resto de los riesgos considerados como más preocupantes.

La frecuencia de actividades compartidas entre padres e hijos es más alta en los padres más jóvenes, debido no tanto a un cambio generacional en los hábitos de conducta como a la mayor vitalidad de los padres con menos anos y al hecho de que sus hijos son todavía pequeños.

El sexismo es un fenómeno estimulado por la educación paterna, como se desprende del hecho de que el coser, cocinar, o fregar son tareas que se enseñan en mayor proporción a las niñas, mientras. que hacer pequeñas reparaciones domésticas y arreglos de electricidad son actividades que se enseñan principalmente a los niños.

La coexistencia de tres generaciones sigue siendo frecuente en las familias españolas. En un 13% de los hogares españoles, padres, abuelos e hijos comparten un mismo techo. Además, el 37% de los nietos ve, a sus abuelos a diario mientras el 31% los ve los fines de semana, y en torno al 13% lo. hace una vez al mes o en las vacaciones. Sólo un 1% no los ve nunca. Cuando la mujer trabaja, la proporción de menores que ve a los abuelos a diario aumenta en un 6%.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_