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EL REGRESO DE ABU AMMAR

Se acabaron los disfraces

Yasir Arafat no tuvo que preocuparse con disfrazarse cuando entró ayer en el territorio de Gaza, después de 27 años de exilio. La última vez que el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) pisó tierra palestina fue justo después de la guerra arabe-israelí de 1967, cuando penetró en los territorios ocupados de Cisjordania para reclutar guerrilleros. En diciembre de aquel año logró escapar del Ejército israelí, que, enterado de su llegada, buscaba a un "terrorista". Arafat, que se encontraba en Damasco cuando estalló la Guerra de los Seis Días, era todavía un desconocido fuera de Palestina.Los veteranos de su organización en Túnez aseguran que Arafat pasó en los años sesenta un total de cuatro meses en Cisjordania, durante los cuales logró escapar del Ejército israelí varias veces, con bastante suerte, disfrazándose de pastor, de sacerdote, de funcionario de la ON U, de anciano e incluso de mujer.

El propio Arafat habló a veces de sus aventuras, generalmente con humor. "Una vez caí en una trampa y no sabía cómo escapar", contó un día. "`A mi lado se encontraba la mujer de uno de mis compañeros. Hice como si fuera mi mujer. Otro amigo tenía un niño. Hice como si fuera nuestro niño. Atravesé las líneas israelíes con el niño en brazos, como si fuéramos una familia de enamorados. Después nos reímos mucho". Fue en diciembre de 1967, en Ramala, cuando las fuerzas israelíes empezaron a cercar la casa en la que se encontraba. Arafat aseguró después que su "olfato" le permitió escapar justo a tiempo.

Otro dirigente de la OLP, Abbas Zaki, contó que esta misión de 1967 fue decidida tras recibir un mensaje secreto del entonces presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser, llamando al liderazgo del movimiento Al Fatah, entonces en formación, a iniciar la lucha armada contra la ocupación israelí.

""El mensaje de Nasser era: seguidores de Al Fatah, tenéis que levantaros y combatir, aunque sea a través del fuego ardiente. Si no combatís ahora, las banderas árabes nunca se levantarán sobre esta tierra", recordó en Túnez Abibas Zaki.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de julio de 1994