El presidente Caldera decreta la nacionalización de la banca venezolana

El caos producido por la retirada masiva de fondos obligó ayer al Gobierno venezolano de Rafael Caldera a decretar la nacionalización general de la banca, causando mayor incertidumbre y desconfianza en la población. El Consejo de Ministros estuvo hasta altas horas de la madrugada analizando la crítica situación bancaria y decidió la nacionalización de todos aquellos bancos al borde de la quiebra.

El ministro de Información, Guillermo Alvarez, portavoz del Gobierno, dijo al anunciar la medida que el proceso de auditorías empezará por los bancos que han presentado problemas de liquidez en los últimos días y estén fuera de la cámara de compensación. A estos bancos se les intervendrá de inmediato, traspasando todos sus bienes y acciones al Estado.En la lista de bancos afectados, que a pesar de su solidez han sufrido la retirada de los depósitos de sus clientes a causa de los rumores, se encuentran el Banco de Venezuela, el Mercantil y el Unión. Estas tres instituciones financieras, que concentraron a casi todos los ahorradores venezolanos, no han podido soportar la retirada generalizada de fondos durante los últimos tres días.

Las cajas de las entidades bancarias se han quedado vacías y en adelante ni siquiera podrán contar con la ayuda del Estado porque tampoco tiene fondos que aportar. La desconfianza del público, a pesar de las medidas drásticas del Gobierno al suspender las garantías y controlar el cambio y los precios y de la promesa de Rafael Caldera de no intervenir más bancos, se acentuó porque todo el mundo quería poner a salvo sus depósitos y ahorros. Ahora deben guardarlos bajo el colchón porque no hay ningún banco seguro.

Ola nacionalizadora

La ola nacionalizadora empezó el 13 de junio pasado cuando Caldera intervino ocho bancos en quiebra, creando pese a sus buenas intenciones un efecto dominó pues los banqueros afectados se pusieron a ventilar rumores contra sus colegas prósperos y sólidos.El proceso de auditorías se inició desde ayer mismo y gradualmente arrojará la cifra de cuantos nacionalizados caerán en este colapso financiero. Para el Gobierno es un problema múltiple e incuantificable por el momento. Es probable que asumiendo el control de todo el sistema bancario puedan poner orden en casa y bajar los tipos de interés (hoy el 80%) que ha sido una de sus promesas electorales.

El objetivo de nacionalizar la banca es sanear la crisis financiera venezolana, dijo el ministro Guillermo Álvarez.

La población entera aún no se ha dado cuenta de las consecuencias de esta medida. Hoy lo sabrá cuando acuda a las ventanillas, que su banco está controlado por el Estado y no podrá retirar su dinero. Así el Gobierno se ha convertido en el principal accionista de la banca y no le podrán extraer fondos a pesar de los rumores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 30 de junio de 1994.

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