Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Papa: "Moralmente inaceptable"

Ciudad del Vaticano

"Son moralmente inaceptables el denominado amor libre, la homosexualidad y la anticoncepción, ya que se trata de comportamientos que desvirtúan el significado profundo de la sexualidad". Con estas palabras, el Papa Juan Pablo II no quiso perderse ayer la oportunidad de introducir la doctrina del Vaticano en un día de celebraciones y reivindicaciones de las comunidades gays y lesbianas de todo el mundo."A la Iglesia se le acusa a veces de hacer del sexo un tabú, pero la verdad es bien distinta", siguió Juan Pablo II, al dirigirse desde el balcón de su estudio a los fieles congregados en la plaza de San Pedro con motivo del Angelus. "A través de la historia, el pensamiento cristiano ha desarrollado una visión urmónica y positiva del ser humano, reconociendo la función significativa y preciosa que la masculinidad y femineidad ejercen en la vida del hombre". "La sexualidad, como dimensión inscrita en la totalidad de las personas, constituye un lenguaje al servicio del amor y no puede, por tanto, ser vivida como puro instinto. Debe ser gobernada por el hombre, como ser inteligente y libre".

El Pontífice aseguró que la Iglesia tiene una "gran estima" hacia la sexualidad, y que ésta posee una "estructura psicológica y biológica" destinada "a la comunión entre hombre y mujer y al nacimiento de nuevas persomas".

"Respetar tal estructura no es biologismo ni moralismo, sino atención a la verdad del ser humano", añadió el Papa.

Juan Pablo II concluyó su alocución afirmando que en defensa de esa verdad, "perceptible a la luz de la razón", "la homosexualidad es moralmente inaceptable".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 1994