Flores y folletos para dejar de fumar en el Día sin Humo

Flores y folletos antihumo. Con estos dos argumentos, las autoridades sanitarias apelaron ayer a la conciencia de los madrileños fumadores en la cruzada antitabaco con motivo del Día Mundial sin Humo. Pero los médicos también entonaron ayer el mea culpa: en un acto de reflexión, el hospital Gregorio Marañón desveló que el 47% de sus enfermeros fuma. Los facultativos les siguen de cerca, con un 34%.Desde un puesto en la Puerta del Sol, y con un autobús que ha rodado durante cuatro días por los pueblos de la región, personal de la Consejería de Salud repartió consejos para dejar de fumar. Pero la nota más original del día corrió a cargo del Ayuntamiento de Majadahonda, que, dio una flor a todo aquel que se deshizo al menos de uno de sus cigarrillos. Los ciudadanos acogieron con sonrisas y sorpresa. la iniciativa. La primera fumadora que participó en el canje fue Rosa Barguilla.. "Estoy convencida de que hay que dejarlo", aseguró resuelta. Pero agregó, ya dudosa: "Lo difícil es no fumar el primero de cada día". No sobró ninguno de los claveles de las 30 docenas que compró el Ayuntamiento para los futuros ex fumadores. Este año, Majadahonda (35.000 habitantes) cumple su sexto aniversario en la puesta en marcha del único programa municipal para dejar de fumar que existe en la región. La directora del Centro de Salud, Lola Baño, asegura que más del 60% de las 300 personas que han participado en él han conseguido dejarlo. El programa, que tiene una duración de 12 meses, es gratuito.

"Hasta las orejas del humo"

Los folletos y carteles que repartía la Consejería de Salud en la Puerta del Sol también tuvieron éxito, y aunque muchos, con prisa, ni se paraban, hubo auténticos entusiastas del Día sin Humo. "Estoy del humo hasta las orejas". Una señora de mediana edad se abalanza sobre las dos azafatas que atienden el puesto y pide uno de los carteles que invitan a dejar el tabaco. "Es que trabajo en la Agencia Tributaria y mis compañeros me tienen loca, todo el día fumando".

Casi ninguno de los que se interesaba por la información para dejar de fumar reconocía su condición de fumador. "Para mi marido", decían las señoras; "es para mi padre", aducían los más jóvenes. Muchos ya habían dejado el tabaco, como Federico García, un guía turístico, y se acercaban para contar su gesta. "No fumo desde el 9 de noviembre", contaba un jubilado, rememorando la fecha mágica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 31 de mayo de 1994.

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