Miles de soldados norteamericanos sufren secuelas de la guerra del Golfo

Decenas de miles de soldados norteamericanos que participaron en la guerra del Golfo sufren importantes secuelas de su exposición, durante los combate, a las armas químicas y biológicas lanzadas por las tropas iraquíes. Así lo afirma un informe presentado ayer ante el senado norteamericano por el representante demócrata Donald Riegle, que acusó al Pentágono de ocultar al informaciones relacionadas con estos hechos.Riegle denunció que la mayor parte de los militares afectados son reacios a testimoniar por temor a perder su empleo. Los síntomas más comunes de lo que se denomina como síndrome de la guerra del Golfo son dolores musculares y en las articulaciones, problemas intestinales y cardíacos, diarreas, fatiga y pérdida de la memoria.

Responsables del Pentágono declararon que no existen pruebas que confirmen que los militares quedaron expuestos a los ataques de armas químicas. Sin embargo, no excluyeron la posibilidad de que estas tropas fuesen, alcanzadas por agentes químicos tras los bombardeos aliados contra las bases iraquíes.

Según el informe, los 1.4.000 detectores de armas químicas o biológicas utilizados durante la guerra del Golfo no eran lo suficientemente sensibles para detectar una cantidad pequeña de este tipo de agentes.

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