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Un caracol de 15 plantas

La colina más alta de Vallecas sostiene un torreón hueco de 15 plantas y 252 viviendas. Debajo se encuentra Madrid Sur, el conjunto urbanístico más moderno de la capital.El rotundo edificio de viviendas sociales surgió tras un concurso de ideas convocado por la Consejería de Política Territorial en sólo cuatro regiones. Equipos de arquitectos de las comunidades de Madrid, Galicia, Andalucía y Cataluña fueron invitados a participar.

Elías Torres y Juan Antonio Martínez Lapeña, con despacho en Barcelona y desconocidos en Madrid, recibieron en 1991 el encargo de levantar la nueva colmena con destino al arrendamiento barato. Torres y Martínez Lapeña habían recibido ese año un premio de arquitectura por su bloque de viviendas para la Villa Olímpica de Barcelona.

La parcela sobre la que los dos arquitectos catalanes levantaron un torreón con patio interior de forma espiral está situada en el solitario cerro de la antigua colonia de San José.

En ese punto, el ángulo de visión de la ciudad es privilegiado. Desde la última planta del apabullante edificio se puede observar el curso de la carretera de Colmenar, al norte, y el cerro de los Ángeles, al sur.

La gran antena de ladrillos que los arquitectos catalanes dibujaron para adornar la acrópolis vallecana se ha convertido en la última y más espectacular visión del sureste de Madrid. El bloque de viviendas tiene forma circular, aunque está abierto en su parte noreste, la zona menos interesante de todo el conjunto. El edificio se abre por el rostro más salvaje de Madrid.

"Cuando recibimos la invitación para participar en el concurso nos dimos cuenta de que el lugar que se había elegido estaba pegado a la barriada de Palomeras, donde se había producido la mayor implantación de viviendas de Europa, cerca de 20.000, con el ladrillo como material común", explica Elías Torres.

"Estudiamos la posibilidad de modificar la inercia de todo aquel conjunto residencial e intentamos proponer algo singular".

Y presentaron una torre de 15 plantas y 45 metros, "altura similar a la de muchas torres de Palomeras, aunque en este caso esté situada en el punto más alto de la zona", aclara el arquitecto Torres.

"Si uno entra en su patio interior y mira hacia arriba, se da cuenta de que el edificio crece en forma de espiral a medida que las viviendas son más grandes", señala el autor del proyecto.

"Es como la figura de un caracol. Una torre-caracol". Las viviendas están orientadas de este a oeste y todas tienen sol en la sala de estar.

Los dos arquitectos guardan un cariño especial a su singular caracol de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de mayo de 1994