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En busca de un varón más emotivo

Cuatro mujeres europeas empeñadas en política -la francesa Heléne Gisserot, procuradora general ante el Tribunal de Cuentas de Francia; la griega Irene Lampsa, vicepresidenta de la Liga para los Derechos de la Mujer en su país; la italiana Tina Anselmi, ex presidenta de la Comisión Parlamentaria P-2, y la finlandesa Tuulikki Petajaniemi, ombudsman de la Comisión para la Igualdad, han analizado para EL PAÍS la crisis que aqueja a la figura del padre.Las cuatro han coincidido en que ha sido el rol adquirido por la mujer en el mundo profesional lo que ha creado el desfase en el hombre, que afecta de forma especial a su papel de padre. "El hombre ha integrado el discurso de la igualdad sólo en el plano teórico, pero no en el de la práctica", ha afirmado Gisserot, quien añade que el hombre-padre puede salvarse únicamente "con una nueva relación afectiva, más emotiva, sin duda positiva para los hijos". Para Lampsa, "el hombre está en dificultad porque se ha quedado sin identidad frente a la mujer, que ahora también es dura y fuerte, y tiene problemas incluso en la sexualidad ante una mujer que ya no tiene problemas en tomar la iniciativa".

Tina Anselmi piensa que parte de la crisis de los padres es también culpa de la mujer, porque dice que "no hemos sabido comprometerles antes a compartir las tareas típicas de la mujer en la familia, ayudándoles así a descubrir la alegría de ser padres de un modo distinto". Y Petajaniemi, que al ser diputada concordó con su marido que se quedase él en casa un año cuidando de las hijas, cree que eso de que "los hijos se resienten por el rol de los padres es un mero pretexto", porque, explica, "lo importante es compartir las responsabilidades, ya que luego cada persona reacciona de forma distinta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 1994