Una sociedad inactiva del recaudador falso del PSOE logra contratos públicos

Electrificaciones del Sur. (Elesur), vinculada accionarialmente al ex militante socialista José Ramón de la Torre, acusado de cobrar miles de millones en comisiones usando el nombre del PSOE, se adjudicó importantes obras públicas y aún logra contratos con la Administración, aunque está inactiva. Elente público Aeropuertos Españoles concedió hace dos meses a una unión de empresas, en la que participa Elesur, la construcción de un complejo inmobiliario en el aeropuerto de Palma de Mallorca por valor de 9.000 millones. Elesur dejó de pagar a sus empleados en julio y debe 1.500 millones a Hacienda, a la Seguridad Social y a sus proveedores.

Elesur, que perteneció a Rumasa hasta la expropiación del holding de la abeja, fue adjudicada el 10 de junio de 1985 a antiguos directivos del equipo de José María Ruiz-Mateos, que participaron en la compra a través de Fusel, una compañía creada expresamente para este fin.Entre ellos se encontraba el ex director general de una de las divisones técnicas de Rumasa, Manuel Cambas Roldán, actual administrador único de Elesur, quien no podía participar en la compra. por estar procesado por delito monetario a raíz de su intervencion en Rumasa.

Como administrador único de Fusel figuraba Joaquín López-Bravo Velasco, hijo del ministro franquista fallecido en accidente aéreo, quien asegura que vendió hace meses su participación y que no ha hecho sino "perder dinero con este asunto".

Entre las obras contratadas por Elesur con la Administración figuran la instalación eléctrica y el mantenimiento de varias construcciones de la Expo 92: el pabellón de España, el de la Comunidad de Madrid, el de Kuwait, el de Irak y el auditorio.

José Ramón de la Torre llegó a Elesur en el invierno de 1992, cuando la empresa atravesaba momentos difíciles, de los que no se, ha recuperado. El ex miembro del PSOE, cuya militancia ha sido suspendida por el partido, accedió a la dirección de Elesur a través de la empresa RYC 67, de la que era presidente. Obtuvo el 37,5% de las acciones por el precio simbólico de una peseta, a condición de pagar el valor nominal a los dos años de la firma del contrato, según un antiguo accionista de esta compañía. La incorporación se materializó por la promesa de De la Torre de conseguir obras gracias a sus influencias, según la misma fuente.

Pésima situación

En junio expira el plazo para el desembolso del valor de las acciones, aunque, a la vista de la pésima situación de la empresa, es improbable que De la Torre haga frente al pago. Los títulos pasarían así de nuevo a las manos de Cambas. Según el abogado de Elesur, la empresa carece de activos y de liquidez para ir a un expediente de regulación de empleo, por lo que los empleados han conseguido la extinción de sus contratos por impago.

A su llegada a Elesur, Javier Castedo Álvarez, entonces presidente de empresa y hermano del que fuera director general de RTVE en tiempos de UCD, presentó a De la Torre como un hombre clave para la recuperación. Sin embargo, los trabajadores dejaron de percibir regularmente sus nóminas en abril y mayo de 1993 y no se abonaban las cuotas de la Seguridad Social desde noviembre de 1992. Elesur contaba entonces con ocho delegaciones y 120 trabajadores en toda España. De la Torre, según fuentes de la antigua dirección y del comité de empresa, se presentó ante los trabajadores y directivos como una "persona de excelentes relaciones con la Administración e importantes influencias políticas".

De la Torre, que según los empleados decía ser hombre de confianza del responsable de finanzas del PSOE, Francisco Fernández Marugán, prometía alcanzar los 5.000 millones de facturación en una empresa que en su mejor momento llegó a ingresar 2.000 millones.

En una de las últimas reuniones de la dirección con los trabajadores, el pasado 31 de julio, en la oficina de la compañía en la madrileña calle de O'Donnell, De la Torre aseguró que Ia solución de Elesur pasaba por , sus manos "por tener contactos influyentes tanto en la Administración como en los consejos de administración de las constructoras más importantes de España, como Dragados y Lain".

Otra de las bazas con las que según De la torre, contaba Elesur era la posesión de todos los permisos y licencias pertinentes para contratar con el Estado. Éste fue el principal argumento esgrimido por el responsable de Elesur en la sombra para convencer a los trabajadores y a la dirección.

Información elaborada por José Yoldi y Sergio Sánchez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 24 de abril de 1994.

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