Astérix celebra su 35 cumpleaños con una película sobre la conquista de América

La sexta película sobre el héroe de Uderzo y Goscinny se basa en 'La gran travesía'

Astérix el Galo cumplirá 35 años el próximo 29 de octubre. Algún chivato -romano seguramente- ya ha revelado la mayor sorpresa de la fiesta de cumpleaños: el estreno de la película Astérix a la conquista de América. Es la sexta película de dibujos animados que se basa en los comics creados por Albert Uderzo y René Goscinny y la primera que no se produce en Francia.La productora alemana Extrafilm ha invertido 15 millones de marcos (1.200 millones de pesetas) en la adaptación del álbum La gran travesía, y espera llevarse una gran tajada del pastel de cumpleaños.

Según se cuenta, el personaje de Astérix surgió una noche en la que el guionista Goscinny, nacido en 1926 en París, con ocasión de una cena entre amigos hizo la propuesta de "demos un repaso a las fechas clave de nuestra historia". No deben de haber llegado lejos, porque cuando nombraron a Vercingetorix se quedaron con la idea de una serie con nombres terminados en ix. Goscinny se imaginaba un personaje pequeño de físico, pero con gran inteligencia y corazón, mientras que el dibujante Uderzo propuso un hombre grandote y musculoso que no tuviera miedo a nada.El resultado del debate nocturno se pudo apreciar por primera vez en 1959, en las páginas del semanario Pilote, que se convertiría rápidamente en la revista de comics más difundida de Europa. A los dos años, Goscinny y Uderzo publicaron el primer álbum, Astérix el Galo, y a los cuatro, los franceses ya estaban tan orgullosos de sus indomables ancestros, de voradores de jabalíes e invento res del doping, que el primer satélite francés fue bautizado Astérix.

En 1977 falleció Goscinny, pero Astérix y Obélix no se quedaron sin voz. Uderzo asumió el papel de guionista e invierte tres meses en los textos y seis en los dibujos. A lo largo de los años ha realizado unos doce mil dibujos para llenar los hasta hoy 29 álbumnes, traducidos a más de treinta idiomas. Se han vendido casi 200 millones de ejemplares, mientras que las cinco películas realizadas desde 1967 han atraído a 160 millones de espectadores. Muchos ceros, pero pocos en opinión de los realizadores del nuevo proyecto, que quieren conquistar el mercado norteamericano.

Parece difícil. A duras penas, los galos, romanos, godos, iberos y vikingos de hoy han aprendido a distinguir entre "alea jacta est" y "veni, vidi, vici!". Pero Estados Unidos, lejos del Viejo Continente, sigue siendo territorio subdesarrollado en cuanto a la filología clásica y la producción de menhires; en tierras de Disney, las hazañas de Astérix y Obélix apenas se conocen por comics y vídeos, y para conquistar sus teatros de cine hacen falta algo más que los "14 litros de colores, 30 pinceles, 62 lápices y 67 litros de cerveza" que Goscinny y Uderzo gastaron en el primer comic.

La pócima mágica necesaria para unos dibujos animados como Astérix a la conquista de América tiene los siguientes ingredientes: 1.400 litros de colores, 13.000 rotuladores, 600 gomas de borrar, ordenadores y 400 manos trabajando en cinta continua durante dos años. Para poder satisfacer las exigencias de un público acostumbrado a los efectos especiales, la productora ha contado con más de doscientos colaboradores entre ellos, Ángel Izquierdo y Antonio Zurera, de los Estudios Milímetros de Madrid

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de marzo de 1994.